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En mayo comienza la temporada de vigilancia de incendios forestales y, tal como están las cosas en España, sólo toca esperar las próximas desgracias. Tras los dramáticos incendios forestales de California y, también, en estos últimos años en Galicia, Málaga y litoral mediterráneo, hay que prestar atención al impacto en el creciente número de casas de madera en España. Es imposible construir una casa totalmente a prueba de fuego, pero los investigadores se concentran ahora en hacer que las casas sean, al menos, resistentes al fuego. Tienen que hacerlo, porque el cambio climático está aumentando la intensidad de los incendios forestales en todo el mundo, poniendo en riesgo vigas y haciendas en la línea de fuego.

Es oportuno el estudio que el Insurance Institute for Business & Home Safety (IBHS), de EE. UU., informó en su post del pasado 12 de marzo. Concluyó que las brasas voladoras, que pueden volar hasta casi 10 km, causan el 90 % de los inicios de fuego en las viviendas durante los incendios forestales, y no por el frente principal de los mismos. Las ascuas pueden aterrizar en canalones y revestimientos y arder sin llama hasta 12 horas antes de que se inflamen. Es el resultado de que muchos propietarios no toman medidas preventivas para reducir el riesgo que representan las brasas voladoras.

Simularon un incendio forestal en un recinto de pruebas echando brasas sobre dos pequeñas casas adosadas. En una fue construida y ajardinada como una estructura resistente al fuego (fachada con tablas de fibrocemento, un mantillo de grava adyacente a la casa, vegetación ornamental a más de 1,52 metros) y, en la otra, con materiales habituales (fachada de madera de tejuelas) sin considerar la resistencia al fuego.

Durante el simulacro – Imagen de Diana Olick – CNBC

Después del simulacro – Imagen de Diana Olick – CNBC

La casa resistente al fuego no se quemó. La clave son las brasas voladoras que pueden volar kilómetros y aterrizar sobre restos vegetales, madera seca o materiales combustibles cerca o al lado de una vivienda o entrar a través de ventanas abiertas o rotas, rejillas de ventilación, iniciando un nuevo fuego en la vivienda, y en el vecindario.

La solución es el mantenimiento y los materiales. Así, el IBHS publicó una lista de “Las diez mejores maneras de proteger su propiedad de los incendios forestales“:

1. Mantener el espacio defendible (0 – 1,52 metros)

Use materiales no combustibles como grava, ladrillo u hormigón en esta área crítica adyacente a su casa.

  1. Reducir los riesgos del revestimiento de fachadas

Mantenga un espacio libre entre el suelo y el revestimiento de 15,24 cm, y considere un revestimiento no combustible.

[Se debe considerar 30 cm para una mejor protección de la madera contra las salpicaduras de agua de lluvia, o mejor más si la superficie del suelo es dura]

  1. Limpie los escombros del tejado

Remueva regularmente los escombros de su techo, ya que los escombros pueden inflamarse con las brasas sopladas por el viento.

  1. Use un tejado de clase A

 

Los productos para tejados con clasificación de Clase A (tejas asfálticas, tejas cerámicas, pizarras, paneles metálicos, etc.) ofrecen la mejor protección para los hogares.

  1. Limpie los canalones con regularidad

Mantenga los desechos fuera de los canalones, ya que los escombros pueden inflamarse con las brasas sopladas por el viento. Si se utilizan, el material de los canalones debe ser incombustible.

  1. Reducir los riesgos de las vallas

La quema de vallas puede generar brasas y causar un contacto directo de las llamas con la casa. Use vallas y puertas no combustibles.

  1. Mantenga las brasas fuera de los aleros y respiraderos

Use una malla de 3,2 cm para cubrir las rejillas de ventilación, y un alero abierto para crear un alero con sofito.

  1. Proteger ventanas

Use ventanas de vidrio templado de varios cristales y ciérrelas cuando exista la amenaza de un incendio forestal.

  1. Reduzca los riesgos del entarimado exterior

Como mínimo, use tablas de entarimado que cumplan con los requisitos de California para construcciones nuevas en áreas propensas a incendios forestales, retire los combustibles debajo del entarimado y mantenga un espacio defensivo efectivo.

  1. Mantenga un espacio defendible (1,52 – 9,14 metros)

Quite los arbustos debajo de los árboles, pode las ramas que sobresalen del tejado, los árboles delgados y elimine la vegetación muerta. Mueva los remolques/caravanas y cobertizos de almacenamiento del área, o construya un espacio defendible alrededor de estos.”

Los árboles de la zona de protección de la casa estarán podados en su primer tercio de altura, o 4,6 m.

Más información aquí.

Otra conclusión del estudio es que “el costo de muchos materiales de construcción no combustibles es igual o menor que el de los materiales típicos”. El ahorro está en el revestimiento de cemento, más barato que los materiales de madera. Esto compensa los aumentos de costos en los canalones y los respiraderos.

 

En investigaciones del IHBS relacionadas con las tarimas de madera al exterior, mostraron que las brasas, en su mayoría, se alojan entre los huecos de las tablas de la tarima y donde las tablas descansan sobre las vigas o rastreles. Las ascuas pueden acumularse y potencialmente encender las tarimas y las vigas combustibles. Las ascuas también pueden caer a través de huecos de tablas y aterrizar sobre materiales almacenados debajo de la cubierta. Es crítico remover todos los materiales combustibles bajo la tarima para minimizar la posibilidad de igniciones. Las pruebas de IBHS también mostraron que, incluso sin restos de vegetación entre los espacios de la tarima, las tarimas de madera blanda de densidad media, como la secuoya o el cedro rojo del Pacífico son vulnerables a las inflamaciones de brasas. La mayoría de los materiales compuestos de madera y plástico, junto con la madera dura tropical de mayor densidad y las tarimas tratadas con retardante son menos vulnerables a las brasas.

En otras investigaciones en EE. UU, las pruebas realizadas con productos de tarimas combustibles han demostrado que la mayoría de los productos no son altamente combustibles por sí mismos. Típicamente, otras fuentes de combustible contribuyen a incendios más grandes en la cubierta (escombros o material combustible almacenado debajo o encima de la tarima, o una tarima ubicada en una pendiente que contiene mucha vegetación combustible).

 

España

En España, las viviendas afectadas por los incendios forestales estaban, en general, cerca o inmersas en zonas boscosas.

Para las casas de madera que se han construido en estos últimos años no se les exige que la madera de la fachada cumpla con la Euroclase de reacción al fuego de B-s3,d2 (B: combustible con contribución muy limitada al fuego; s3: alta opacidad de los humos producidos; y d2: se producen caídas de gotas o partículas inflamadas en alto grado):

  • Ya que en el Documento Básico SI Seguridad en caso de incendio del Código Técnico de la Edificación (CTE), sección 2 Propagación exterior, capítulo Medianerías y fachadas, 4º párrafo, se deduce que: en toda fachada cuyo arranque, a nivel de rasante, esté en zona pública, los materiales de revestimiento que ocupen más del 10% de la zona de fachada situada a menos de 3,50 m de altura sobre la rasante exterior, debe ser B-s3, d2, incluso si el edificio tiene menos de 18 m de altura. Si la fachada está en zona pública o privada, y tiene más de 18 metros de altura, debe ser B-s3, d2.
  • Lo habitual es que son viviendas unifamiliares de una o dos plantas aisladas dentro de fincas privadas.

Aparte de esto, como toda vivienda unifamiliar, cumplirán con las normas del CTE en cuanto al fuego (estructura, muros y tejado).

Y con lo dispuesto sobre el “Entorno de los Edificios” del CTE DB SI, si la vivienda está en “zonas edificadas limítrofes o interiores a áreas forestales”:

“Debe haber una franja de 25 m de anchura separando la zona edificada de la forestal, libre de arbustos o vegetación que pueda propagar un incendio del área forestal, así como un camino perimetral de 5 m, que podrá estar incluido en la citada franja.”

 

Pero el problema es cuando la vivienda está situada en un municipio ubicado en una Zona Forestal de Alto Riesgo (ZAR) de incendios sin planificación en la lucha contra incendios forestales. Hoy en día, son muchos los municipios, el 80% de los situados en estas zonas, que no cuentan con planes locales de prevención de incendios, es decir, tan solo 5 de las 17 comunidades autónomas cuenta con Planes de Prevención de Incendios Forestales que, aún así, no llegan al aprobado.

Entonces, no hay normativa o disposiciones reglamentarias específicas que obliguen a los propietarios de edificios situados en la interfaz urbano-forestal para minimizar los principales factores de riesgo para la seguridad de las construcciones en situación de incendio forestal.

En el año 2016, se instaló en Francia la preocupación sobre cómo reducir los efectos de un incendio forestal en las casas de madera, como se explica en este postAquí están las actas de la ponencia de Olivier Gaujard: “Guide des pratiques constructives en zones à risque d’incendie de forêt. Incluant des techniques adaptées à la mise en œuvre des matériaux biosourcés.”

Países como Australia tiene su norma sobre Construcción de edificios en áreas propensas a incendios forestales (AS 3959-2009) y en Francia tienen sus Planes de Prevención contra los Riesgos de Incendio Forestal, tal como se explica aquí. Aquí hay una compilación de soluciones técnicas profesionales compatibles con la norma australiana.

Sección de una vivienda para cumplir con el nivel BA – FZ (Flame Zone), el más alto nivel de la norma australiana. Fíjense en el tablero resistente al fuego situados detrás del enrastrelado del revestimiento de la fachada.

En EE. UU, el International Wildland Urban Interface Building Code (IWUIC) y el California Building Code son los códigos de construcción más comúnmente referenciados para las áreas propensas a incendios forestales.

 

¿Mejorando el CTE?

Sea una casa de madera o no, cualquier edificación que tenga revestimientos, balaustradas, cerramientos ligeros, protecciones solares, etc. al exterior en madera y que esté inmersa en una ZAR, sería preciso que fuese obligatoria el uso de materiales derivados de la madera resistentes al fuego o la aplicación de un tratamiento que mejorase la reacción y/o la resistencia al fuego de la madera natural, mediante los siguientes procesos clásicos:

  • Un barniz ignífugo que, aplicado sobre la superficie, evita que   en   caso   de   incendio   la   llama   se propague. Mejora la reacción al fuego retardando la propagación del mismo. Los de base agua se pueden aplicar sobre lasures o imprimaciones en base agua con color. Se alcanza la Euroclase B-s1d0 (cumplen

sobradamente con el CTE que exige un requerimiento mínimo B-s3,d2).

  • Una impregnación con un producto retardante a alta presión en profundidad mediante autoclave, resistente a la lixiviación, seguido de un secado al horno y curado al calor. Como opción, hay empresas que aplican de fábrica una imprimación semitransparente en base agua, permeable al vapor, y con una gama de colores estándar y a medida.

Con este tratamientos de ignifugación mediante autoclaves se puede mejorar la su reacción al fuego de la madera hasta una Euroclase B-s1,d0.

  • O un barniz o pintura intumescente que mejora la resistencia al fuego de los elementos constructivos retardando el calentamiento al crear una espuma, que, al carbonizarse, se convierte en una capa aislante del calor.

También, establecer unas normas de diseño de edificios en ZAR de incendios forestales a semejanza de esas normas australianas, estadounidenses, etc.

 

En cuanto a las tarimas de madera al exterior, se explica aquí. En las viviendas, para tarimas de madera al exterior no se exige una clase de reacción al fuego. Para las tarimas de madera de coníferas, como les afecta más la abrasión, sólo se les aplicaría el proceso de la impregnación a alta presión. Es más, este proceso se puede aplicar a algunas maderas modificadas (Accoya con impregnación a presión con BurnBlock).

En las tarimas de madera composite o tecnológica (mezcla de madera y plástico, WPC), son mejores las tablas sólidas que las huecas (perfil extrusionado), ya que la propagación del fuego (fire spread) es más alta en una tabla hueca que en una sólida. Y los altos contenidos de madera mejoran el comportamiento del fuego de forma lineal.

No obstante, mediante la modificación de la superficie de la madera con tratamientos como Organowood, basado en tecnologías de silicatos, se usa tanto en fachadas como en tarimas al exterior. Se consigue una Euroclase de reacción al fuego de Cs1,d0 (EN13501-1). Se puede usar en maderas de coníferas tratadas en profundidad en autoclave para las clases de uso 4 contra pudriciones.

Aarhus Harbor Bath, en Dinamarca.

En cambio, algunos códigos de construcción, como el IWUIC prohíbe las tarimas combustibles con la excepción de las tarimas tratadas con retardadores de fuego (clasificadas para exposición al aire libre) y otros materiales que cumplan con los requisitos de un material resistente a la ignición (sí se puede con tarimas combustibles, pero con un tablero resistente al fuego fijado debajo de las viguetas de la tarima).

Es notable la aparición del Cedria barniz incoloro intumescente B-19, un barniz intumescente transparente en base agua, que además de aportar resistencia al fuego, de hasta 120 minutos, y poder proteger elementos estructurales de madera en interiores y exteriores, mejorará la reacción al fuego de ésta y permitirá obtener una buena clasificación según Euroclases. Y lo interesante es que se puede aplicar como capa final (topcoat) sobre imprimaciones en base agua con color.

Hay más información en el post “How to help fireproof your home before the next big wildfire“.

Y el programa Viviendo con fuego de la Universidad de Nevada tiene una función interactiva muy útil en su página web Be Ember Aware, que ilustra las muchas maneras en que las brasas pueden encender una casa.

El pasado día, 24 de abril, se vio en las noticias de televisión el suceso de un incendio en los áticos del hotel Gran Vía Capital, dedicado al alquiler de apartamentos turísticos de lujo, en la Gran Vía, número 48, de Madrid.

Imagen de El Confidencial – Twitter @Brucemeld

 

El fuego ha afectado a las instalaciones eléctricas y de refrigeración de la azotea del edificio, pero en el video de Bomberos de Madrid se ha visto que se han quemado tarimas y revestimientos de paredes de “madera plástica” (como dijeron los bomberos). Lo cual ha generado un humo denso, negro y tóxico.

Unas imágenes de las terrazas de los apartamentos:

Fotos del El Idealista

Imágenes de El Idealista

 

Cuando se trata de tarimas de madera al exterior, ¿qué nos dice la normativa?, ¿qué nos ofrecen las distintas maderas que hay en el mercado por su comportamiento frente al fuego?

Clases de reacción al fuego.

En Europa:

La norma UNE EN 13501-1:2002 especifica criterios de clasificación a partir de ensayos de reacción al fuego.

La reacción al fuego evalúa la capacidad de un material para favorecer el desarrollo de un incendio e indica si es combustible o incombustible. El material se clasifica mediante la asignación de una de las siguientes Euroclases: A1, A2, B, C, D y F, según la combustibilidad y contribución al fuego. En el caso de los suelos hay que añadir el subíndice FL. Así:

  • A1/A1fl: no combustible, sin contribución al fuego.
  • A2/A2fl: no combustible, sin contribución al fuego.
  • B/Bfl: combustible, baja contribución al fuego.
  • C/Cfl: combustible, contribución limitada al fuego.
  • D/Dfl: combustible, contribución media al fuego.
  • E/Efl: combustible, contribución alta al fuego.
  • F/Ffl: sin clasificar.

Además, de las clases anteriores, la designación debe contener las clasificaciones adicionales relativas a la producción de humo y de caída o desprendimiento de gotas inflamadas:

  • s1 (velocidad y emisión bajas), s2 (velocidad y emisión medias) y s3 (velocidad y emisión altas) indican la producción de humo.
  • d0 (sin caída de gotas y partículas inflamadas en 600s de ensayo SBI), d1 (sin caída de gotas y partículas inflamadas durante más de 10s en 600s de ensayo SBI) y d2 (ni d0 ni d1) indican si produce desprendimiento de gotas inflamadas.

Con el subíndice FL para suelos sólo hay s1 y s2.

Los materiales o productos deben clasificarse según sus condiciones de uso final, es decir, que un mismo material puede tener varias clasificaciones, dependiendo de si está montado sobre distintos soportes, con diferentes sistemas de anclajes, etc.

En Estados Unidos:

Como las tarimas tecnológicas más conocidas son de origen estadounidense, se califican con el estándar ASTM E 84. La norma estadounidense ASTM E84 Standard Test Method for Surface Burning Characteristics of Building Materials mide el crecimiento de la llama en la parte inferior de una muestra de ensayo horizontal. El resultado es un índice de propagación de la llama (FSI, Flame Spread Index), que es un número no dimensional que se coloca en una escala relativa en la que el tablero de amianto-cemento tiene un valor de 0 y el roble rojo tiene 100. El índice de humo desarrollado abreviado SDI, Smoke Developed Index) es una medida de la concentración de humo que un material emite al quemarse. Al igual que el índice de propagación de la llama, se basa en una escala arbitraria en la que el tablero de amianto-cemento tiene un valor de 0 y el roble rojo tiene 100.

Class A = 0-25

Class B = 26-75

Class C = 76-200

Siendo A la propagación de llama más baja y C la más alta. Con el fin de cumplir con la clasificación en cualquiera de las tres categorías, el índice de humo desarrollado no puede superar los 450.

La evaluación de un FSI por este método de prueba no proporciona una buena comprensión de cómo el fuego se propagaría a toda escala, como en una habitación, para algunos materiales. En particular, los resultados de los materiales que gotean, como los termoplásticos, no son indicativos del peligro de incendio que se instala en las paredes y techos porque tienden a derretirse y escurrirse desde la parte inferior del techo horizontal en la cámara de ensayo. Debido a que el método de prueba mide cuánto de lejos progresó el fuego en la cámara de prueba, este tipo de “falta de progresión de fuego” proporciona un FSI engañoso. Con el fin de abordar estas restricciones, se derivó un nuevo método de prueba, NFPA 286 Métodos estándar de pruebas de fuego para evaluar la contribución del acabado interior de la pared y el techo al crecimiento del fuego en la habitación. Las tarimas tecnológicas estadounidenses todavía no se han calificado con este estándar.

Hay una norma europea en ciernes, la EN16755, que prescribe los requisitos de clasificación para la durabilidad de la reacción al fuego de los productos de madera con tratamientos ignífugos (en profundidad o superficiales) que se utilizarán en las condiciones de uso final interiores y exteriores. Se basa en que la reacción al fuego puede reducirse mediante la exposición a condiciones con contacto con el agua y/o húmedas y debe demostrarse la capacidad de los productos tratados para continuar funcionando cuando se exponen a estas condiciones.

El Código Técnico de la Edificación.

A los suelos se les exige, en función de su situación en el edificio (por ejemplo, en las vías de evacuación), la reacción al fuego definida en el Código Técnico de la Edificación (CTE).

En las viviendas, para tarimas de madera al exterior no se exige una clase de reacción al fuego, ya que revisando la Sección SI 2 Propagación exterior del Documento Básico SI Seguridad en caso de incendio del CTE, no se especifica una exigencia de reacción al fuego para elementos exteriores horizontales como pudiera ser la tarima de madera.

La reacción al fuego se puede mejorar con tratamientos de impregnación en profundidad con retardantes del fuego.

 

Producto Tipo de producto Madera Composición Tratamiento ignífugo Clasificación europea (según EN13501-1) Clasificación EE.UU (según ASTM E84) Fabricante Fabricante del retardante
Accoya Madera modificada (acetilada) Pino radiata D-s2,d2 Class B – FSI = 95 / SDI =  155 Accoya
Accoya Madera modificada (acetilada) Pino radiata Impregnación a presión con Burnblock B-s1,d0 Accoya Burnblock
Bamboo X-treme Madera de ingeniería, termotratada y prensada Bambú > 90 % de fibra natural prensada de bambú Bfl-s1-d0 Mosso
Castaño Madera maciza aserrada Castaño Cfl-s1 Sierolam
Fiberon Paramount Madera tecnológica PVC Class B – FSI = 30 / SDI = 850 Fiberon
Ipe Madera maciza aserrada Ipe D-s2,d0 Class B
Kebony SYP Madera modificada (furfurilada) Pino amarillo del Sur D Kebony
OrganoWood Madera modificada (fosilizada) Pino silvestre Bfl-s1 Organowood
Cualquier madera, tratada con NexGen Madera aserrada maciza Douglas Fir Impregnación a presión (sólo en maderas impregnables), inmersión, máquina de barnizado o manualmente con NexGen (sales de boro + aditivos) Class A – FSI <25 / SDI = 15-50 NexGen
Platowood Madera modificada – hidro-termotratada Abeto / Fraké D-s2,d0 (12 mm mínimo) Plarowood
Platowood Madera modificada – hidro-termotratada Abeto / Fraké Impregnación a presión con retardantes del fuego B-s2,d0 Plarowood
Resysta Madera tecnológica 60 % cáscara de arroz + 22 % sal + 18 % aceite mineral + PVC B2 (B1 con tratamiento adicional) Class A – FSI = 25 / SDI = 450 Resysta
Thermowood Madera modificada – termotratada Varias D Thermowood
Thermowood pine Madera modificada – termotratada Pino Impregnación a presión con Dricon NON-COM Exterior de Lonza B-s1,d0 Thermowood Lonza
Timbertech TwinFinish Madera tecnológica Polietileno de alta densidad (HDPE) y virutas de madera Class B – FSI = 75 / SDI = 200 Timbertech
Trex Trascend Madera tecnológica Núcleo de Polietileno de alta densidad (HDPE) y virutas de madera, recubierto de polímeros Class B – FSI = 60 Trex
UPM Profi Deck Madera tecnológica Celulosa y polímeros de plásticos E UPM Biocomposites
Visendum Madera tecnológica 70 % de madera reciclada de pino y roble y 30 % de resinas poliméricas D-s1 Visendum

 

En cuanto a la reacción al fuego, son interesantes: el bambú X-treme, como madera de ingeniería (EWP, Engineered Wood Product), Organowood, como madera modificada, Resysta, como madera tecnológica, y NexGen, no es una madera sino un producto ecológico fungicida, insecticida, antitermitas y retardante del fuego para el tratamiento de la madera.

 

Las autoridades locales, arquitectos y promotores están especificando los revestimientos de madera más ampliamente que nunca.

En los entornos comerciales y domésticos, revestir con madera significa la revitalización de la apariencia de los edificios grandes y pequeñas, pero la belleza natural de la madera como material de revestimiento no es su única ventaja.

Para arrojar algo de luz sobre por qué la madera está ganando rápidamente una reputación de ser la solución de revestimiento más atractiva, duradera y ecológica, aquí hay una visión detallada de algunas de sus cualidades.

 

Revestimiento con Kebony de madera de pino amarillo del Sur

Revestimiento con Kebony de madera de pino amarillo del Sur

  1. El aspecto natural

El revestimiento de madera crea un hermoso efecto natural que se está volviendo más y más popular en los edificios comerciales, edificios de apartamentos, y en los entornos domésticos. Casas enteras están revestidas de madera para crear unos efectos de estilo rústico y chalet, y la mitad o parte de las propiedades están utilizando la madera para proporcionar un contraste visual con las grandes superficies de ladrillo, piedra, y otros materiales.

El potencial para coincidir el efecto estético del revestimiento de madera con la terraza está ayudando a impulsar la popularidad de la madera como una solución de revestimiento en las propiedades domésticas, y en los centros comerciales donde se requiere espacio de ocio al aire libre. Coincidiendo el material y el color de la madera pueden dar a una propiedad un mayor sentido de cohesión.

En las zonas rurales, la madera está demostrando ser una solución útil para seleccionar un revestimiento que se ajuste a las características existentes tanto del entorno natural como del construido, y minimizar la interrupción visual causado por los nuevos edificios.

 

  1. Beneficios ambientales

Las credenciales medioambientales de la madera están en el centro de su rápido crecimiento como una solución de revestimiento en los últimos años. Una correcta prescripción de la madera según las clases de uso reemplaza el uso de productos químicos para modificar la estructura de la célula y hacer que la madera sea más resistente a la pudrición.

En España se dispone de excelentes maderas como el castaño y el roble. De Europa provienen maderas como la robinia (la única frondosa europea apta para la clase de uso 4), el alerce y el abeto Douglas.

Revestimiento de castaño

Revestimiento de castaño

Revestimiento de "tavaillons" de roble

Revestimiento de “tavaillons” de roble

Revestimiento de roble

Revestimiento de roble

Revestimiento de robinia

Revestimiento de robinia

Revestimiento de abeto Douglas sin albura

Revestimiento de abeto Douglas sin albura

No obstante, la ausencia de sustancias químicas en algunos procesos de producción, como el termo tratamiento, da a los productos de revestimiento de madera una prima medioambiental real sobre sus competidores, que a menudo son tratados con productos químicos agresivos.

El revestimiento de madera es 100 por ciento reciclable, y puede ser muy valioso para la construcción de proyectos que incluyen objetivos firmes relativos a la neutralidad de carbono. Los proyectos que requieren un revestimiento temporal también pueden recurrir a la madera para una solución que se pueda desmontar y volver a utilizar.

 

  1. Durabilidad

La madera es un material muy fuerte, y tiene las defensas naturales para resistir la contaminación, la erosión y la corrosión. En todo el mundo, verá ejemplos de revestimiento de madera en casas y edificios comerciales que son más de 100 años, y en algunos casos, muchos siglos de antigüedad.

El ascenso del revestimiento de madera tratada o modificada ha dado lugar a la disponibilidad de productos más estables y duraderos que nunca. Sin embargo, hay productos de revestimiento y terrazas de madera blanda pueden ser sometidos a un tratamiento químico que no siempre puede penetrar en el núcleo del material y, por lo tanto, son más propensos a la pudrición de adentro hacia afuera, a diferencia de los productos de revestimiento de madera y terrazas con otros tratamientos como el térmico.

 

Revestimiento de Accoya

Revestimiento de Accoya – madera acetilada

  1. Sostenibilidad

La industria de la madera está bajo escrutinio más ahora que nunca antes, y la información sobre la sostenibilidad de los productos de revestimiento de madera que Usted compra es fácilmente disponible. Ya sea que su madera esté llegando desde Escandinavia, Estados Unidos, o el África occidental, los proveedores españoles llevan a cabo, de manera diligente, todas las importaciones de madera con el fin de seguir cumpliendo con las normas comerciales de la UE.

La gran mayoría de los productos de revestimiento de madera están certificados por el FSC o PEFC, y ambos organismos mantienen bases de datos integrales para asegurar que los clientes pueden acceder a la información relevante acerca de los productos de madera que compran.

El revestimiento de madera y terraza está creciendo en popularidad, y es responsabilidad de los desarrolladores proporcionar información sobre la huella de carbono de los materiales de construcción. La sostenibilidad y una cadena completa de certificación de custodia puede ser un fuerte argumento de ventas cuando se habla de revestimiento de madera.

 

Revestimiento de cedro rojo del Pacífico

Revestimiento de cedro rojo del Pacífico

  1. Precio competitivo

Hay maderas como la madera termotratada de abeto, la madera acetilada, el cedro rojo del Pacífico, etc. que son ligeras y favorecen una instalación rápida y, por lo tanto, rentable.

Estos productos también son excepcionalmente duraderos, proporcionan una larga esperanza de vida, muy por encima de los 30 años (50 años en el caso de la madera acetilada), y son respetuosos con el medio ambiente, contribuyendo positivamente a la sostenibilidad.

 

  1. Paneles de fachada.

En edificaciones con estructuras híbridas, ya es habitual ver que las fachadas se hagan con ligeros paneles de entramado de madera y con todos los elementos (aislamiento, estanqueidad, carpinterías y revestimiento de madera) para conformar la envolvente fabricados en el taller. No sólo como un sistema de aislamiento por el exterior sino, a veces, como arriostramiento. Hay dos sistemas de anclaje: sobre la fachada y sobre el borde del forjado.

En un edificio de 5 plantas de oficinas de la Compagnie Plastic Omnium, en Lyon (Francia), con 8.000 m² de fachadas, se alcanzaron rendimientos medios de 450 a 500 m² de fachada por día. Eso sí, han sido necesarios 2.000 horas de ingeniería.

Paneles de fachada de entramado ligero

Paneles de fachada de entramado ligero

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Imagen de Gipen

Imagen de Gipen

  1. Rehabilitación.

En España hay un 84% de viviendas que han sido etiquetadas en los tres últimos puestos de la tabla, es decir, son E, F y G, y un 53% de los exámenes corresponden a la letra E.

Una vivienda puede certificar una más alta eficiencia energética si, en su rehabilitación, se adosa a la envolvente actual el necesario y adecuado aislamiento por el exterior. Siendo el revestimiento de madera, con el sistema de fachada ventilada, el cerramiento más ecológico y personal.

Un ejemplo es el proyecto de investigación CRIBA en Francia para la renovación de fachadas.

Rehabilitación de las fachadas de una vivienda

Rehabilitación de las fachadas de una vivienda

Tras varios años montando tarimas de madera al exterior, la experiencia ha mostrado que:

  • Dependiendo del suelo que soporta la instalación:
    • Si es un suelo duro que está encima de una estancia habitable (una terraza) es muy recomendable que esté revestido con una impermeabilización (pintura de caucho, pintura de silicona, etc.).
    • Si es un suelo de tierra estabilizada, hay que colocar una manta geotextil permeable al agua que evite la intromisión de las malas hierbas.

Aquí se impone el uso de plots regulables que permite repartir el conjunto del peso de la construcción (el peso propio de una tarima de madera sobrepasa raramente los 30 kg/m² y, además, la estructura es flexible y solidaria) sin riesgo de hundimiento.

  • Si es de hormigón, lo más recomendable si se diseña una tarima en el exterior de la edificación, tiene que tener una pendiente mínima de 2%. Sería recomendable revestir la superficie de hormigón con una impermeabilización.
  • Plots de altura regulable.

Si es posible, es muy recomendable que haya un espacio por debajo de las tablas de tarima de, al menos, 120 mm para una mejor ventilación para secar más rápidamente la instalación. Sí, ya sabemos el problema de las terrazas, donde hay una altura bastante pequeña en los umbrales de las puertas de acceso desde la vivienda. Es un problema con el que hay que solucionar de la mejor manera y convivir…

Son muy recomendables si se instala una tarima en una terraza sobre un espacio habitable al no efectuar anclajes en el suelo, dejando flotante la instalación.

Los plots son mejores que las cuñas ya que ahorran mano de obra y posibles deficiencias (cuñas que se sueltan, uso de adhesivos no apropiados, etc.).

Plots

Si el pie del plot tiene un diámetro de 20 cm, evita que se dañe la manta geotextil y el hundimiento de la instalación en un suelo natural.

  • Rastreles de madera, tratada clase 4 o de madera tropical.

Deben tener más durabilidad que la tabla.

Hay un fabricante que comercializa rastreles de 40-80/60 mm laminados (clipJuAn®).

Son más recomendables los rastreles de madera tropical, ya que son más estables que los de madera de pino tratado clase 4.

 

Lo ideal es prescribir la misma madera, o el mismo material (caso de las maderas tecnológicas), tanto para los rastreles como para las tablas por el motivo de que tengan los mismos coeficientes de contracción y la misma durabilidad.

 

No cabe duda de que sería ideal emplear rastreles de aluminio por su excelente durabilidad, pero son bastante caros y dependen de una tecnología en concreto (como en el sistema Magnet de Eurocovering).

 

  • Protección de la cara superior de los rastreles frente a la intemperie con una lámina impermeable (bituminosa).

Muy recomendables si se usan los rastreles de madera de pino tratado clase 4.

Banda impermeable

 

  • Colocar doble rastrel donde las juntas de testa entre tablas.

Esto facilita una buena sujeción de las tablas precisamente en uno de los puntos críticos.

Lo que obliga a diseñar cuidadosamente la disposición de las juntas según las formas de la instalación y las longitudes disponibles, en almacén, de las tablas. Se trata de buscar un patrón que permita el menor desperdicio de material y, por ende, una mayor belleza de la instalación por la regularidad de las juntas.

  • Tablas de madera con un perfil rectangular con la cara superior ligeramente abombada. Con una anchura máxima de 90 ó 120 mm.

 

clip-juan

El perfil abombado permite que el agua se evacúe. Si se emplease un perfil rectangular habría más riesgo de que se ateje la tabla (dependiendo de la madera y otros factores, como una anchura excesiva de la tabla) y se estanque el agua, comprometiendo la durabilidad de la instalación. Es algo que hay que tener en cuenta, sobre todo, en instalaciones alrededor de las piscinas donde es frecuente que aparezcan manchas blanquecinas (por el agua proveniente de montañas calizas y clorada). Es, precisamente, en estas zonas blanquecinas donde más se deteriora el acabado y es más exigente el mantenimiento.

 

No se consideran adecuadas las grapas, sean de plástico (con el tiempo se deforman) o de acero inoxidable. Las tablas con regatas (ranuras en los cantos para alojar las alas de las grapas) terminan por rajarse, con frecuencia, en la madera que está debajo de las regatas.

Los sistemas anteriormente citados hacen posible poder cambiar una tabla defectuosa de la instalación con más facilidad.

Además, se evitan problemas con las grapas y sus tirafondos: a veces, hay que re-atornillarlos tiempo después, no quedan correctamente atornillados, unos más apretados que otros, posibles desperfectos al atornillar con más par de apriete, hay que ajustar la tabla a la grapa elegida (no todas las especies de madera son compatibles con las grapas), etc.

Magnet

Los sistemas Hapax, clipJuan y Terralock permiten algo muy importante: la ventilación entre la tabla y el rastrel, al dejar un espacio entre ellos. Y también: amortigua la pisada, desolidariza los rastreles de las tablas (reduciendo las variaciones dimensionales de las tablas y mejora la estabilidad de las mismas); y regulación del espacio entre tablas según se requiera.

 

En este punto, estos sistemas de fijación más un adecuado espacio entre el suelo y la tabla permiten el uso de tablas de especies de madera que cumpla con la clase de uso 3.2 (castaño, roble tratado[1], alerce, etc.).

 

Hay que insistir en la importancia de evacuar el agua de forma rápida. Es algo que lo lograremos con el uso de estos materiales y técnicas.

 

Aparte de esto, no deja de ser muy importante el cálculo de la sección de los rastreles; la sección de la tabla, anchura y espesor; y el número de plots por m², según los requisitos de la instalación (comercial o residencial). También se calcula la anchura de las juntas entre tablas, según la sección de la misma y otros factores como la zona climática, la humedad de equilibrio higroscópico. Son cuestiones que deben quedar en manos de técnicos competentes.

[1] El castaño y el roble son recomendables para instalaciones alrededor de las piscinas a causa del remonte de los taninos de estas especies.

¿Podemos considerar ecológicas las maderas tropicales y las maderas composite?

Consideremos la madera composite (WPC), ¿cuál es el coste de una tabla de WPC?

– virutas de madera, lo que significa su recogida de residuos en fábricas, triturado y transporte,

– los polímeros son productos derivados del petróleo, lo que significa su extracción, transporte de los países productores a las refinerías, y luego, transporte a las industrias químicas donde se sintetizan los polímeros,

– y extrusión de los perfiles, junto con otros tratamientos, y transporte internacional a los mercados de consumo.

 

¿Y el coste de una madera tropical?

– costes derivados de la corrupción política si la madera tiene un origen ilegal,

– degradación de los bosques tropicales por la excesiva tala. En Brasil es frecuente que los madereros talen en exceso con el fraude de sus cupos de madera.

– aserrado y su transporte internacional.

Observemos que, en el año pasado, 2015, hubo un tráfico de 500 millones de contenedores en las rutas marítimas de todo el mundo. Este trasiego planetario es tal que cualquier aspiración ambiental queda necesariamente descafeinada si se computan las emisiones del transporte.

 

Todo esto antes de colocar una sola tabla en una terraza y hacer nuestra pequeña contribución al cambio climático.

Pero, ¿cuál es el coste real?

Una auténtica fortuna.

Pero todavía no tenemos que pagar su coste real, es decir, la constante degradación mediante deforestación de los ecosistemas y el cambio climático, los procesos industriales, el impacto de las industrias petrolera y química y el transporte.

Es lo que los economistas llaman “externalidades”.

Tarde o temprano, tendremos que pagar el coste real de una tabla. Quizá no seremos nosotros, sino que lo harán nuestros hijos.

 

Dicho esto, en España podemos contribuir haciendo un mundo más sostenible y paliar los efectos del cambio climático (no creemos que se consiga reducir 2° C – lo acordado en la última cumbre -, más bien aumentará la temperatura 4° y hasta 6° C).

¿Qué podemos hacer? Pues consumamos las maderas que se listan a continuación y que consideramos como más ecológicas[1], y en un orden de más a menos:

  • Las maderas nacionales como el castaño, procedente de bosques del norte de España (Asturias y Galicia), y el roble, procedente de bosques de la vertiente atlántica de España. Son maderas calificadas como clase 2 de durabilidad biológica según la norma UNE EN 350-2.

Sierolam comercializa madera de castaño tanto para tarimas como para revestimientos al exterior.

Maderas García Varona comercializa madera de roble para revestimientos al exterior (y para entarimados al exterior, pero con tratamiento en autoclave).

 

Entarimado de castaño

Entarimado de castaño

 

Tablas de roble

Tablas de roble

 

En los últimos años, en España se está valorizando esta madera para usos estructurales (como madera laminada y contralaminada) y para el exterior (pero tratándola en autoclave). Hay bosques en el País Vasco, Cantabria, Asturias, El Bierzo (oeste de León), Valle de Mena (Burgos) y Galicia.

 

  • Se podría considerar el eucalipto rojo (Eucaliptus camaldulensis), utilizado en entarimados al exterior en Argentina, que se cultiva en Extremadura y Andalucía (y algo en las Islas Canarias). Si se emplea troncos de más de 30-35 años y un despiece radial, se consigue una estabilidad dimensional similar a la del haya.

 

Eucalipto colorado - decking en Argentina

Eucalipto colorado – entarimado en Argentina

 

El roble, el castaño y el eucalipto rojo son adecuadas para las clases de uso 3.1, basándose en tres factores, según el documento francés FD P 20-651:

  • Da igual que las condiciones climáticas sean húmedas (en A Coruña, Navarra y, en menor medida, Asturias, Cantabria y Guipúzcoa), moderadas (mayor parte de Galicia, Asturias, Cantabria País Vasco, norte de Navarra, Cataluña, La Rioja, diversas áreas de Castilla y León, etc.) o secas (la mayor parte del territorio español).
  • Las tablas para entarimados y fachadas al exterior tienen, habitualmente, un espesor menor o igual a 22 mm, tienen una masividad reducida. Es decir, se secan antes.
  • Como están muy expuestas a la intemperie, las tablas de un entarimado (y revestimiento) se colocan por encima del suelo y con un diseño constructivo que facilita el drenaje del agua. Mejor todavía, se podría mecanizar la cara superior de las tablas de entarimados para que quede ligeramente abombada facilitando el escurrimiento del agua.

Es decir, si se coloca el entarimado un poco más elevado de lo que habitualmente se hace en España con respecto al suelo con plots y los rastreles de la misma madera que las tablas – el roble y el castaño no deben estar en contacto con el suelo, sino  se oxidarían al ser maderas ácidas -; fijaciones ocultas que, además, separan la tabla del rastrel y bandas impermeables colocadas entre rastreles y tablas-), se tienen las condiciones para prescribir una de estas maderas nacionales que cumplan con las condiciones de la clase de uso 3.1. No es necesario emplear para las tablas de madera tratadas, maderas composites o maderas tropicales.

Estas maderas nacionales tienen poca energía gris: aserrado, moldurado, un tratamiento de acabado en fábrica (si se da el caso) y, el transporte, a nivel nacional.

 

  • La robinia (o falsa acacia), originaria de América del Norte. Se utiliza en España como árbol ornamental en calles, jardines, riberas de ríos, etc. Se la considera como una especie invasora en Europa, por su crecimiento rápido, toxicidad y ser competidora de otras plantas. Como especie maderera, la robinia es la 3ª especie en extensión de cultivos en el mundo, 3,2 millones de ha., después del chopo y el eucalipto. En Francia, hay 130.000 ha. en producción.

Según la norma EN-350-2 tiene una durabilidad de 1-2, muy durable-durable, siendo la única madera de bosques templados que puede utilizarse en situaciones de clase uso 4 (en contacto con el suelo). Es una madera medianamente estable a poco estable y, por tanto, se comercializa en tablas de 90 mm de ancho.

Resumiendo, posee características equivalentes a la teca, pero a un coste inferior del 40%.

Tabla de robinia

Tabla de robinia

 

  • El alerce, sin albura, es la única conífera genuinamente europea y durable, procedente de los bosques de Centroeuropa y de Siberia. Para la clase de uso 3.2. De grano fino y buena resistencia mecánica. Medianamente estable y resinosa. El siberiano es más durable y denso (620 – 720 Kg/m³).

El problema es su transporte internacional.

Tabla de alerce

Tabla de alerce

 

 

  • El Douglas, sin albura, es una conífera procedente de América del Norte, y se ha plantado en Francia en los Vosgos (420.000 ha.). El duramen es durable. Tiene buena resistencia mecánica y es estable dimensionalmente. Presenta nudos. Apta para las clases de uso 3.1.

El problema es su transporte internacional.

Entarimado de Douglas

Entarimado de Douglas

 

A continuación, podemos considerar otros productos si se requiere dureza y durabilidad:

 

  • El bambú, es una herbácea no una madera. Es un material muy duro y resistente. Es la especie que crece más rápido de la tierra: hasta un metro por día. De este modo, el bambú solo necesita de 5 a 6 años para madurar por completo; frente a los 70 años de un roble o los 100 del ipé (una especie tropical). La variedad de bambú empleada para fabricar suelos de parqué es el denominado bambú gigante o bambú ‘moso’, que crece en regiones tropicales. La mayor reserva mundial se encuentra en China y cada año se llegan a cortar hasta un tercio de las plantaciones, lo que equivale a su reforestación natural. De este modo, no es necesaria la replantación, como sucede en el caso de las maderas tradicionales que requieren la tala de los árboles. Si a ello le añadimos que el bambú absorbe, de promedio, un 30% más de CO2 que los árboles, quedan claras las ventajas medioambientales de este producto. Si atendemos a sus características más funcionales, el bambú de Moso Bamboo tiene una dureza de hasta 8,3 en los tests de Brinell, gracias a procesos de fabricación de prensado (adquiriendo una densidad de hasta 1.150 kg/m³ – versión Density, la más habitual en el mercado nacional-) y termotratado de los listones, que le aportan una dureza que supera a todas las variedades de madera (la jatoba, la madera más dura, tiene un 7,3). Viene aceitada de fábrica.

 

El problema es la energía gris necesaria para el prensado y termotratado y su transporte internacional desde China.

Últimamente, va teniendo mucha aceptación para suelos en España.

Tarima de bambú

Tarima de bambú

 

  • Resysta, la madera composite más natural y ecológica. Es un producto alemán. Tiene una composición de 60 % de cáscaras de arroz, 22 % de sal y 18 % de aceites minerales. Se usa en entarimados, revestimientos y ventanas. No le afecta el agua, no se agrieta ni astilla, no es atacable por los insectos y los hongos (clase 1 de durabilidad), extremadamente resistente al sol y al agua salada, alta resistencia al deslizamiento, bajos coeficientes de contracción y expansión, y muy bajo mantenimiento. Como tarima al exterior, tiene una garantía de 25 años en usos residenciales.

El problema es este 18 % de aceites minerales, la energía gris necesaria para extruir este material y el transporte. No obstante, es más ecológica que las otras maderas composites.

Entarimado de Resysta

Entarimado de Resysta

 

Ya sabemos lo que demanda el mercado. Si se quiere madera natural, estética y dureza: se eligen las tropicales. Si se quiere casi nulo mantenimiento: los composites. Y si se quiere un precio económico, las maderas tratadas en profundidad en autoclave (pino silvestre, pino radiata y pino marítimo).

En los países nórdicos existe el etiquetado ecológico Nordic Ecolabel con un apartado para las maderas durables. Sólo se incluyen aquéllas maderas durables que:

  • no sean tratadas con con metales o biocidas,
  • no causen problemas o que requieran un tratamiento especial en la fase de los residuos,
  • sean producidas de bosques sostenibles,
  • tengan suficiente durabilidad biológica.

Y no se incluyen las maderas composite (WPC) y aquéllas cuya superficie sean tratadas (p.e..: pintadas o teñidas). Para saber más pinche aquí.

 

Pero, insistamos en elegir las maderas nacionales (y se mejora la balanza de pagos por cuenta corriente de España).

 

 

[1] No consideraremos las que necesiten un tratamiento en autoclave.