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Mantenga la tarima impecable, y proteja los pies de las astillas, mediante la aplicación de un nuevo lasur o aceite al menos cada año.

Pocas cosas son más molestas que pisar su tarima con los pies descalzos sólo para ser atrapado por una astilla. Afortunadamente, usted puede proteger las tarimas de madera del astillado y el agrietamiento renovando el acabado cada uno o dos años. Aquí se muestra cómo restaurar su tarima para que se vea genial (y proteger sus pies!) en los próximos años.

Quién contratar: Este es un proyecto fácil que usted puede manejar. Si usted prefiere no pasar un fin de semana de trabajo en su tarima, usted puede contratar a un especialista quien realice la restauración de la cubierta.

Costo: Eso depende del tamaño de su tarima, el nivel del suelo y el tipo de madera. Si necesita alquilar una hidrolimpiadora a presión, un modelo eléctrico pequeño le costará unos 10 € por día. Los cepillos, lasures o aceites y otros materiales, probablemente le costarán alrededor de  150 €. Si usted contrata a un contratista, esperar a gastar entre 450 y 700  € para una tarima de tamaño promedio (mínimo 60 m²).

Duración típica del proyecto: Después de limpiar la cubierta, tendrá que dejar secar durante 48 horas, por lo que espere emplear cerca de tres días en este proyecto, incluyendo el tiempo de secado.

El mejor momento para hacer este proyecto: Durante un período soleado y seco a finales de primavera.

Primeros pasos: Hay que hacer una investigación antes de ir a la tienda de pinturas, ya que diferentes maderas y acabados responden a los métodos de limpieza, los lasures y aceites de manera diferente.

Limpiando su tarima:

Una vez que se decida por qué productos usar, tendrá que limpiar su cubierta. Hay tres maneras de hacer esto:

◦ Fregado.

◦ Lavado a presión.

◦ Lijado.

El fregado es la opción menos costosa. No se preocupe, usted no será atrapado en sus manos y rodillas. Una escoba de cerdas duras de nylon puede ser una herramienta de limpieza eficaz cuando se combina con el fosfato trisódico (TSP) o limpiadores de maderas como OxiClean, Net-trol, etc. Siga las instrucciones con cuidado para asegurarse de que se aplica la cantidad correcta y no deje ningún residuo. Se aplica el limpiador mezclado con agua con un cepillo a la madera, previamente mojada, se deja actuar entre 15 y 30 minutos y se aclara con agua abundante mediante un riego con manguera.

Sugerencia: Cubra las plantas con plástico antes de fregar para evitar la exposición a los productos de limpieza agresivos. Enjuague con la manguera después de completar el proceso de limpieza para estar más seguro.

El lavado a presión es una gran opción para la limpieza de tarimas de gran superficie de manera eficiente, mientras que el fregado puede ser eficaz en las tarimas más pequeñas con pocos rincones cerrados.

El lijado se utiliza principalmente para detectar las zonas donde los viejos tratamientos de lasures todavía se aferran firmemente a la superficie de la madera, como en los pasamanos y otras superficies de tráfico ligero. Utilice lijadoras excéntricas con lijas de grano 80, algunos acabados exigen 40.

 

Consejo: No permita que la boquilla de la hidrolimpiadora se acerque a menos de 30 centímetros de la tarima, y evite insistir en un solo lugar durante mucho tiempo. De lo contrario, corre el riesgo de dañar la madera. Use una presión máxima de 60 bar/870 psi.

El tratamiento de la madera

Después de limpiar la tarima, deje al menos 48 horas para que se seque antes de aplicar el acabado. Al elegir un producto, tenga en cuenta que los productos transparentes o tintados suelen durar sólo un año o dos, mientras que los lasures semitransparentes y sólidos duran tanto como cuatro años.

Al aplicar el acabado, lea cuidadosamente de las instrucciones del fabricante. Mientras que los rodillos de pintura y pulverizadores aplican lasur para grandes zonas fácilmente, no son apropiados para todos los productos. Por ejemplo, los lasures tipo gel requieren una almohadilla especial para su aplicación.

Aplique el acabado a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde. No obstante, empiece en cuanto una edificación adyacente crea sombra sobre la tarima que dure hasta el final del día.

 

Como las tarimas están instaladas a la intemperie, y bajo condiciones ambientales especialmente severas, además del proceso natural de decoloración superficial por efecto de los rayos U.V.A., pueden aparecer microfisuras en la superficie y las testas de las tablas, sin que ello suponga una merma apreciable en las propiedades de durabilidad de la instalación.

 

La tarima se estabiliza pasado un año aproximadamente desde su instalación. Es, entonces, recomendable realizar un repaso generalizado de fijaciones (afianzamiento de tirafondos, grapas u otros sistemas de fijación). También, se sustituyen las piezas que presenten deformaciones irrecuperables (levantamientos de testas, curvaturas), roturas, astillamientos, etc. Se recomienda repetir este proceso cada 3 años como máximo.

 

Pero más que un buen mantenimiento, es en el diseño de la terraza donde se crearán las condiciones para facilitar un más fácil mantenimiento. He aquí algunos consejos:

Se constata que un acabado (aceitado o lasurado) se consigue mejor en maderas con débil retracción (maderas resinosas, ciertas maderas tropicales). La estructura de la madera influye en la retención de los productos. De una manera general, si se considera un tratamiento periódico, es necesario preferir las maderas de grano fino y de estructura homogénea a las de grano grueso y de estructura heterogénea, es decir, para las cuales la diferencia entre la madera de verano y la madera de primavera es netamente marcada. La presencia de nudos y de otras singularidades (bolsas de resina, grietas, etc.) no favorecen el buen comportamiento del acabado. El lugar de exposición juega un papel esencial. Bajo climas muy húmedos (zonas costeras) o muy soleadas (montaña, mar, etc.), el acabado está sujeto a agresiones severas. Las orientaciones sur y suroeste son las más agresivas: las obras así orientadas demandan un mantenimiento de alrededor dos veces más frecuente que las que están expuestas al norte y al este. La instalación de la tarima debe estar bien hecha, es decir, con una correcta nivelación y la adecuada disposición de los rastreles, asegurará una prolongada vida útil de la instalación.

 

 

Unas palabras acerca del ipe: Si usted está permitiendo que su tarima de ipe se agrise, todo lo que necesita hacer es mantener la tarima limpia. Pero si desea mantener su riqueza de color marrón rojizo, tendrá que hacer el mantenimiento.

Para mantener el aspecto suntuoso, usted tendría que hacer el mantenimiento al menos cada año, dependiendo de la zona y el clima. Incluso, dos veces al año (primavera y otoño).

Para hacer esto, usted tendrá que utilizar un aceite sellador penetrante. El ipe es muy denso y no absorbe mucho aceite en la primera mano que se aplique. Aplicar con una brocha o un rociador de bomba (como los usados ​​por la gente de control de plagas) y luego limpie el exceso, como cuando se hace un acabado pulido a mano en un mueble fino. Nos parece que lo mejor es aplicar una segunda capa de acabado unos cuatro meses después de que la tarima haya sido instalada.

 

Antes y después de un mantenimiento de una tarima de ipe al exterior

Antes y después de un mantenimiento de una tarima de ipe al exterior

Los pros y los contras del uso de diferentes tipos de madera para construir su tarima.

Las opciones, en el rango desde la madera tratada a presión en autoclave hasta las maderas duras tropicales de primera calidad como ipe, y las técnicas de construcción, mantenimiento y los gastos iniciales varían mucho entre cada material. Aquí, los profesionales dan sus consejos sobre cómo elegir el tipo correcto de madera para su proyecto.

Opciones de madera para las tarimas al exterior

Tratada a presión en autoclave

En los EE.UU las opciones para la madera tratada a presión varían de una región a otra, y la calidad también varía. Se utiliza el pino amarillo del sur tratado a presión de primera calidad y con muy pocos nudos. Hay un fabricante que lo utiliza tratado a presión que, luego, es secado al horno después del tratamiento (KDAT). Esto reduce la hinchazón y la contracción y lo convierte en un producto más consistente.

La madera de pino silvestre tratado a presión en autoclave con sales hidrosolubles es la madera menos costosa que usted puede utilizar para la construcción de una tarima al exterior. Sin embargo, también es uno de los materiales que necesitan más mantenimiento. Para el cuidado de una tarima tratada a presión, se recomienda una limpieza, lijando ligeramente, y un teñido o sellado de la tarima cada uno o dos años. Una tarima tratada a presión tendrá una duración de 10 a 15 años si se trata bien.

 

Tarima de madera tratada en autoclave

Tarima de madera tratada en autoclave

 

Ipe

El ipe es la opción más cara disponible para tarimas, costando más de los tipos de madera composite y otros tipos de madera. Es de aspecto exótico, tiene un color cálido y un grano único. Se puede decir que es una tarima de gama alta. Además de una buena apariencia, la principal ventaja del ipe es que puede durar de 30 a 50 años. No sólo es resistente a las condiciones de la costa, pero también tolera el hielo y la nieve con facilidad.

La desventaja de utilizar el ipe es que con el fin de conservar la riqueza del color marrón, se necesita aceitar la madera cada uno o dos años, con un aceite que tenga inhibidores de rayos ultravioleta. Por supuesto, si te gusta que el ipe se agrise, no se requiere ningún tipo de mantenimiento. El aceitado no es necesario para la longevidad, es sólo para conservar el color.

El ipe es más difícil de instalar que los composite más blandos y otros tipos de madera. Se necesita tener su madera pre-taladrada, utilice hojas de sierra con diente de widia para cortar, y seleccione tornillos y elementos de fijación de acero inoxidable, ya que los metales más baratos pueden oxidar y manchar las maderas duras tropicales. El enorme peso de la madera también aumenta el tiempo en que se tarda en instalar. Dicho esto, una vez que tenga una tarima de ipe, usted no tendrá que pensar mucho acerca de la reparación o el reemplazo, ya que es resistente a los arañazos, la putrefacción y las deformaciones.

 

Tarima de ipe

Tarima de ipe

 

Otras maderas duras tropicales

Mientras que el ipe es la madera dura tropical más conocida, no es la única que está en juego. Otras variedades de maderas duras tropicales pueden obtener los mismos resultados pero con un precio más bajo, debido a que son menos conocidos y, por lo tanto, tienen menos demanda. Configurando, así, la gama media de las tarimas de madera natural.

• El cumaru es similar al ipe en cuanto se trata de una opción duradera con un color rico, un poco más rojizo que el color marrón oscuro del ipe aceitado.

• La garapa es un color amarillo dorado y tendrá una duración de 25 años o más.

• La massaranduba tiene el color rojo intenso que se espera de una secuoya brasileña, y tendrá una duración de más de 20 años.

 

 

Madera o composite?

Si usted tiene un presupuesto bajo, es probable que opte por una opción de bajo costo como la madera tratada en autoclave a presión. Sin embargo, si hay suficiente espacio en el presupuesto para seleccionar el material de su elección, usted puede encontrarse luchando para decidir entre un composite revestido o una madera dura tropical. Estos son algunos puntos a considerar cuando se comparan estos productos.

El coste de los materiales – Las tablas de tarima de ipe son un poco más baratas que las tablas de composite revestidas.

Facilidad de instalación – Las maderas tropicales requieren más tiempo y esfuerzo en su de instalación debido a que los materiales son más pesados ​​y requieren herramientas especiales para el corte y el taladrado. Además, un pequeño porcentaje de la población va a tener una reacción alérgica al serrín al cortar las tablas de la tarima (esto no es un problema en una tarima instalada). El composite, por su parte, es un material ligero que es fácil de trabajar, y los fabricantes tienen una gran variedad de accesorios, como los conectores ocultos, focos de luz, y las barandillas que son del mismo material que la tarima.

El mantenimiento continuo – Mientras que un ipe agrisado no requiere un mantenimiento continuo para funcionar bien, la mayoría de la gente prefiere el color de una madera dura tropical aceitada, y esto lleva su mantenimiento anual. El composite revestido no requiere mantenimiento más allá de lavados ocasionales.

Durabilidad – El ipe puede durar de 30 a 50 años, mientras que las maderas duras tropicales alternativas pueden durar de 20 a 50 años. Muchos de los productos composites están garantizados contra la decoloración y otros problemas durante 25 años. Sin embargo, algunos de los productos son bastante nuevos así que es difícil decir cómo su rendimiento a largo plazo se compara con una madera dura tropical.

Diseño – Los contratistas unánimemente dijeron que no había ninguna diferencia en lo que podían hacer en diseño tanto con la madera natural como el composite. Si desea curvas, formas poligonales, etc., todas esas características de diseño pueden alcanzarse utilizando cualquier material.

Estética – A mucha gente le gusta el brillo de un ipe aceitado, o el look del gris industrial del ipe erosionado por el clima. Sin embargo, hay muchos estilos de composite revestidos que se parecen a una madera dura tropical. Algunos contratistas notan que, a la luz del sol, el composite revestido tiene un brillo propio de los plásticos. Otros prefieren el aspecto del composite, especialmente teniendo en cuenta los requisitos de mantenimiento para mantener la riqueza del color marrón del ipe. Con una tarima de composite, uno puede volver en tres años y se ve casi idéntico. Con la madera natural, mucho depende del mantenimiento.

Sostenibilidad – Toda la madera de ipe se planta bajo la orientación de las autoridades brasileñas, pero si desea más tranquilidad mental, usted puede comprar madera certificada por el Forest Stewardship Council (FSC). Cuesta un poco más comprar la madera que está certificada de plantaciones sostenibles, pero es una gran opción para los proyectos en los que la sostenibilidad es la clave. La madera composite también puede ser una buena opción ya que contiene materiales reciclados. Sin embargo, no hay actualmente ninguna manera de reciclar la madera composite una vez que haya acabado su vida útil.

Un artículo interesante en Houzz sobre el diseño de revestimientos de fachadas sin mantenimiento. Un mantenimiento que, periódicamente, conlleva un lavado, decapado, lijado, y barnizado.

Diseñar un revestimiento sin mantenimiento es una opción estética, económica y ambiental. Eligiendo las especies adecuadas (cedro rojo del Oeste cedro blanco del Este, roble blanco, cedro amarillo, cerezo negro, nogal negro, cedro Español, ipe, jarrah, algarrobo negro, teca, etc.) se pueden conseguir muchos efectos.

Piénsese en la posibilidad de diseñar un contraste entre el gris (neutro o plateado según las especies) del revestimiento exterior y el de los interiores (maderas con tonos más cálidos). O puede ser al revés, si el exterior es discreto, el interior puede ser espectacular.

Si la edificación está en la costa, dejemos que la naturaleza haga su trabajo estableciendo un diálogo entre el exterior y el interior, entre el desgaste del tiempo y la permanencia. El revestimiento no tiene por qué ser aburrido, ya que disponiendo las maderas según formatos, maderas, etc. se consiguen efectos de sombreado que cambia a lo largo del día o de las estaciones.

Hay que tener presente que el proceso de desgaste del revestimiento es desordenado y hay que ser cuidadosos en la selección de los materiales para encontrar un justo balance entre una estética imperfecta y un wabi-sabi (imperfecto y transitorio). Materiales como el cobre y los metales en general, la piedra y el hormigón son los materiales complementarios para una paleta de materiales a la intemperie, prestando especial atención a la coloración final del sustrato del material de revestimiento sin tratar.

De todas formas, existe la alternativa de colocar un revestimiento ya agrisado artificialmente mediante aceites blanqueadores transparentes con una pequeña cantidad de pigmento gris con lejía. Aplicándolo a todas las superficies antes de su colocación, se consigue una aceleración del proceso de meteorización (o agrisado). Así, las fachadas tendrán un aspecto más uniforme y sin manchas de agua.

 

Léalo en:

http://www.houzz.com/ideabooks/26743807?utm_source=Houzz&utm_campaign=u500&utm_medium=email&utm_content=gallery3