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El proceso más habitual, hoy en día, para barnizar maderas expuestas al exterior, como un revestimiento de fachadas en madera, por ejemplo, es aplicar un lasur, en base agua, transparente teñido (nogal, roble, castaño, etc.). Pero, últimamente, hay fabricantes, como el francés Blanchon, que ofrecen una protección incolora anti-UV.

La publicación suiza Bâtir publicó un interesante artículo de Daniel Jaquier sobre la protección incolora de la madera al exterior. Aunque el artículo es de hace unos años, revisando la literatura actual, el asunto todavía sigue vigente.

El artículo está disponible aquí, en la web de la Fédération Suisse Romande des Entreprises de Plâtrerie-Peinture, en su sección de Fiches-tecniques-peinture.

 

 

Resumiendo:

Los procesos clásicos de lasures empleados en exteriores usan los óxidos de hierro como protección contra los rayos ultravioleta (UV). Estos óxidos son partículas aciculares con un espesor de 2 a 5 nanómetros y de débil opacidad de colores amarillos y rojos. Aseguran una buena protección jugando el papel de filtros UV, y previenen el agrisamiento de la madera, resultante, entre otras, de la degradación fotoquímica de la lignina cuando se expone la luz UV solar. El inconveniente mayor es que los colorean.

Hay dos excepciones interesantes. Primero, los saturadores para la madera, en base solvente u acuosa y producidos a base de aceites modificados, con una frecuencia de mantenimiento de una o dos veces al año y con una fastidiosa tendencia al amarilleamiento debido a los aceites. Y segundo, los óxidos de hierro han sido sustituidos por los dióxidos de titanio rutilo, tratados en superficie y de 10 nanómetros de espesor, para evitar una reducción de la transparencia.

Mecanismos conocidos.

Para mejor comprender el contenido del artículo, el autor explica qué es la madera[1].

Y luego expone los mecanismos conocidos de la degradación de la madera: el oxígeno, los hongos y algas, los insectos, los rayos UV y el agua.

Soluciones de supervivencia

La industria de la pintura ofrece buenas soluciones a la madera, pero remarcando, casi exclusivamente son pinturas cubrientes o lasures tintados. ¿Y la protección incolora? Ya se ha hablado mucho de la humedad, los rayos UV y la lignina. Es en este nivel en el que deben encontrarse soluciones.

Cuando se pinta la carrocería de un coche, primero se aplica una capa de imprimación antioxidante, seguida de las diferentes capas de acabado. Si se omite esta imprimación, el oxígeno y la humedad llegarán al metal y lo deteriorarán por oxidación.

En claro, hay que proteger esta carrocería que es la lignina contra una humedad excesiva, los microrganismos, así como los rayos UV.

Tratamiento directo de la lignina

De hecho, la novedad, resultando en resultados notables, es que la lignina debe ser tratada directamente por una mezcla de sustancias activas en medios acuosos. Ellas pueden ser asociadas a ligantes, pero únicamente en grosores de partículas de 30 nanómetros, porque hay que proceder a una impregnación de la lignina. A continuación, aplicación en dos capas (60 micras en seco) de un barniz acrílico transparente en fase acuosa, interesante en el caso presente para la estabilidad a nivel del brillo, de su amarilleamiento nulo o muy débil y de su solidez mecánica. Pero, siendo perfectamente conscientes, este proceso sigue siendo muy transparente a los rayos UV y no puede asegurar, por sí solo, la protección del sustrato.

¿Cuáles son estos productos milagrosos y cómo actúan?

Agentes anti-UV:

La radiación UV crea radicales libres. Y asociados al oxígeno del aire, forman peróxidos que tienen funciones muy reactivas y que se van a descomponer de varias maneras. Es decir, es la oxidación misma.

Los absorbedores UV más empleados se reúnen en cuatro grupos. En los ensayos realizados, se ha optado por una solución acuosa de triazina. Se trata de aditivos que tienen la propiedad de absorber la luz en el dominio ultravioleta A y/o B. Los rayos son desactivados y transformados en energía calorífica inofensiva.

Captadores de radicales libres:

El modo de acción de los HALS (Hindered Amine Light Stabilizer) es del todo diferente a la de los absorbedores UV. Mientras que los absorbedores UV actúan preventivamente interceptando la radiación UV, los HALS actúan cuando la degradación fotoquímica ha comenzado por un mecanismo de blocaje de los radicales libres formados. Además, su acción es independiente del espesor y, por lo tanto, es idéntico tanto en superficie como en profundidad. La sinergia absorbente UV-HALS previene, eficazmente, cambios de los colores de la madera, así como la destrucción misma de la lignina.

Biocidas:

Lo más importante es que puedan penetrar en la madera. Sólo las microemulsiones de id carbamatos y propiconazoles responden a estas exigencias.

Agentes hidrófobos:

Un tratamiento de la superficie con agentes hidrófugos para evitar que el agua puede penetrar en la madera es indispensable. No es sólo necesario que la superficie sea fuertemente hidrófoba (efecto perlante), sino también una hidrofobia interna. Sustancias eficaces son los complejos de zirconio con poliolefinas modificadas.

A través de estas operaciones, la madera, más precisamente la lignina, ha sido estabilizada. Entonces, se puede aplicar las dos capas de acabado protectoras incoloras “dopadas”, por las mismas sustancias activas empleadas en impregnación a excepción de los HALS, que ya no son indispensables en un sistema transparente, además acrílico.

¿No hay soluciones milagro?

“Los resultados de los laboratorios son notables, porque no lo serían en condiciones reales de aplicación. De más, el sistema está en un medio acuoso y la duración de vida es de un año, generalmente la prevista para un barniz transparente sobre madera, debería pasar a cinco años. ¿Qué pide la madera? Estar lo más protegida sin ninguna duda. ¿Qué pide la pintura? ¡Siendo bromistas, las mejores pinturas, por supuesto! Pero de fácil aplicación y en cualquier momento del año, sin preparación de los fondos, de una duración de vida excepcional y ofrecida a la comprar de una brocha. Pues no, señores, no es para hoy y, ciertamente, mucho menos mañana.

Bromas aparte, tenemos la oportunidad, a la luz de lo que ha presentado, de hacer realidad el sueño de algunos, mantener el aspecto natural de la madera. Pero, siendo realistas, ¡solo las aplicaciones realizadas en condiciones reales pueden probar que un sistema es más eficiente que otro! El único punto discutible, en mi opinión, es quizá una cierta dificultad encontrada para las pinturas en cuanto a la aplicación actual de los lasures acrílicos, dificultad que proviene principalmente de un secado rápido. ¿No habrá nunca, pues, soluciones milagrosas?”.

 

 

 

Mirando la literatura actual, los productos incoloros UV hidrófugos se aplican, sea como un sistema incoloro en dos capas (o un acondicionador incoloro más dos capas incoloras según el proceso de Blanchon), sea como capa de fondo antes de un lasur normal.

 

 

 

[1] En este punto, el autor define la madera con la mejor definición que he encontrado:

“Es una biomasa compuesta principalmente de celulosa (30-50 %), de hemicelulosa (15-25 %) y de lignina (25-40 %). En cantidades menores se encuentran ceras, alcaloides, taninos, terpenos, resinas, elementos minerales y otros, así como agua libre, ligada o de constitución. Es necesario saber que las celulosas, que constituyen las fibras de la madera orientadas en el eje del árbol, tienen propiedades mecánicas excepcionales de tracción y comprensión, pero una cohesión transversal débil. Las ligninas incrustan las paredes de fibras, proporcionando una buena durabilidad, y especialmente, una gran rigidez, principalmente en comprensión transversal. Sin ellas, las maderas serían inadecuadas para el uso mecánico.”

Mantenga la tarima impecable, y proteja los pies de las astillas, mediante la aplicación de un nuevo lasur o aceite al menos cada año.

Pocas cosas son más molestas que pisar su tarima con los pies descalzos sólo para ser atrapado por una astilla. Afortunadamente, usted puede proteger las tarimas de madera del astillado y el agrietamiento renovando el acabado cada uno o dos años. Aquí se muestra cómo restaurar su tarima para que se vea genial (y proteger sus pies!) en los próximos años.

Quién contratar: Este es un proyecto fácil que usted puede manejar. Si usted prefiere no pasar un fin de semana de trabajo en su tarima, usted puede contratar a un especialista quien realice la restauración de la cubierta.

Costo: Eso depende del tamaño de su tarima, el nivel del suelo y el tipo de madera. Si necesita alquilar una hidrolimpiadora a presión, un modelo eléctrico pequeño le costará unos 10 € por día. Los cepillos, lasures o aceites y otros materiales, probablemente le costarán alrededor de  150 €. Si usted contrata a un contratista, esperar a gastar entre 450 y 700  € para una tarima de tamaño promedio (mínimo 60 m²).

Duración típica del proyecto: Después de limpiar la cubierta, tendrá que dejar secar durante 48 horas, por lo que espere emplear cerca de tres días en este proyecto, incluyendo el tiempo de secado.

El mejor momento para hacer este proyecto: Durante un período soleado y seco a finales de primavera.

Primeros pasos: Hay que hacer una investigación antes de ir a la tienda de pinturas, ya que diferentes maderas y acabados responden a los métodos de limpieza, los lasures y aceites de manera diferente.

Limpiando su tarima:

Una vez que se decida por qué productos usar, tendrá que limpiar su cubierta. Hay tres maneras de hacer esto:

◦ Fregado.

◦ Lavado a presión.

◦ Lijado.

El fregado es la opción menos costosa. No se preocupe, usted no será atrapado en sus manos y rodillas. Una escoba de cerdas duras de nylon puede ser una herramienta de limpieza eficaz cuando se combina con el fosfato trisódico (TSP) o limpiadores de maderas como OxiClean, Net-trol, etc. Siga las instrucciones con cuidado para asegurarse de que se aplica la cantidad correcta y no deje ningún residuo. Se aplica el limpiador mezclado con agua con un cepillo a la madera, previamente mojada, se deja actuar entre 15 y 30 minutos y se aclara con agua abundante mediante un riego con manguera.

Sugerencia: Cubra las plantas con plástico antes de fregar para evitar la exposición a los productos de limpieza agresivos. Enjuague con la manguera después de completar el proceso de limpieza para estar más seguro.

El lavado a presión es una gran opción para la limpieza de tarimas de gran superficie de manera eficiente, mientras que el fregado puede ser eficaz en las tarimas más pequeñas con pocos rincones cerrados.

El lijado se utiliza principalmente para detectar las zonas donde los viejos tratamientos de lasures todavía se aferran firmemente a la superficie de la madera, como en los pasamanos y otras superficies de tráfico ligero. Utilice lijadoras excéntricas con lijas de grano 80, algunos acabados exigen 40.

 

Consejo: No permita que la boquilla de la hidrolimpiadora se acerque a menos de 30 centímetros de la tarima, y evite insistir en un solo lugar durante mucho tiempo. De lo contrario, corre el riesgo de dañar la madera. Use una presión máxima de 60 bar/870 psi.

El tratamiento de la madera

Después de limpiar la tarima, deje al menos 48 horas para que se seque antes de aplicar el acabado. Al elegir un producto, tenga en cuenta que los productos transparentes o tintados suelen durar sólo un año o dos, mientras que los lasures semitransparentes y sólidos duran tanto como cuatro años.

Al aplicar el acabado, lea cuidadosamente de las instrucciones del fabricante. Mientras que los rodillos de pintura y pulverizadores aplican lasur para grandes zonas fácilmente, no son apropiados para todos los productos. Por ejemplo, los lasures tipo gel requieren una almohadilla especial para su aplicación.

Aplique el acabado a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde. No obstante, empiece en cuanto una edificación adyacente crea sombra sobre la tarima que dure hasta el final del día.

 

Como las tarimas están instaladas a la intemperie, y bajo condiciones ambientales especialmente severas, además del proceso natural de decoloración superficial por efecto de los rayos U.V.A., pueden aparecer microfisuras en la superficie y las testas de las tablas, sin que ello suponga una merma apreciable en las propiedades de durabilidad de la instalación.

 

La tarima se estabiliza pasado un año aproximadamente desde su instalación. Es, entonces, recomendable realizar un repaso generalizado de fijaciones (afianzamiento de tirafondos, grapas u otros sistemas de fijación). También, se sustituyen las piezas que presenten deformaciones irrecuperables (levantamientos de testas, curvaturas), roturas, astillamientos, etc. Se recomienda repetir este proceso cada 3 años como máximo.

 

Pero más que un buen mantenimiento, es en el diseño de la terraza donde se crearán las condiciones para facilitar un más fácil mantenimiento. He aquí algunos consejos:

Se constata que un acabado (aceitado o lasurado) se consigue mejor en maderas con débil retracción (maderas resinosas, ciertas maderas tropicales). La estructura de la madera influye en la retención de los productos. De una manera general, si se considera un tratamiento periódico, es necesario preferir las maderas de grano fino y de estructura homogénea a las de grano grueso y de estructura heterogénea, es decir, para las cuales la diferencia entre la madera de verano y la madera de primavera es netamente marcada. La presencia de nudos y de otras singularidades (bolsas de resina, grietas, etc.) no favorecen el buen comportamiento del acabado. El lugar de exposición juega un papel esencial. Bajo climas muy húmedos (zonas costeras) o muy soleadas (montaña, mar, etc.), el acabado está sujeto a agresiones severas. Las orientaciones sur y suroeste son las más agresivas: las obras así orientadas demandan un mantenimiento de alrededor dos veces más frecuente que las que están expuestas al norte y al este. La instalación de la tarima debe estar bien hecha, es decir, con una correcta nivelación y la adecuada disposición de los rastreles, asegurará una prolongada vida útil de la instalación.

 

 

Unas palabras acerca del ipe: Si usted está permitiendo que su tarima de ipe se agrise, todo lo que necesita hacer es mantener la tarima limpia. Pero si desea mantener su riqueza de color marrón rojizo, tendrá que hacer el mantenimiento.

Para mantener el aspecto suntuoso, usted tendría que hacer el mantenimiento al menos cada año, dependiendo de la zona y el clima. Incluso, dos veces al año (primavera y otoño).

Para hacer esto, usted tendrá que utilizar un aceite sellador penetrante. El ipe es muy denso y no absorbe mucho aceite en la primera mano que se aplique. Aplicar con una brocha o un rociador de bomba (como los usados ​​por la gente de control de plagas) y luego limpie el exceso, como cuando se hace un acabado pulido a mano en un mueble fino. Nos parece que lo mejor es aplicar una segunda capa de acabado unos cuatro meses después de que la tarima haya sido instalada.

 

Antes y después de un mantenimiento de una tarima de ipe al exterior

Antes y después de un mantenimiento de una tarima de ipe al exterior

Trataremos en este post de los barnizados de las piezas de las estructuras de madera que tengan la clase de uso 1 y 2, es decir, en interiores, como en una buhardilla, y bajo cubierta, como en un porche, respectivamente.

Madera Estructural usa lasures en base agua de marcas reconocidas.

Siempre se empieza con un estudio para decidir el proceso de barnizado según la especie de madera, el lasur, la clase de servicio, el coste, etc.

Previamente, se lijaría, sobre todo en las zonas donde uno se pincharía con las astillas.

En interiores, para abaratar costes, es suficiente una mano de impregnante, con el color a elegir, y una mano de acabado. El impregnante ya incorpora insecticidas y fungicidas. Y en exteriores, dos manos de impregante y una de acabado.

Pero, normalmente, en Madera Estructural se dan dos manos de impregnante en una máquina de barnizado. Esto permite que todas las caras de la pieza de madera estén barnizadas. Así, con las tablas machihembradas o frisos, no se da el típico problema estético de que se vean las juntas blancas con los movimientos de la madera.

El acabado se da con pistola, procurando aplicar el grosor de película correcto. Es en este punto donde Madera Estructural aporta un valor añadido. En las piezas de madera que estén más expuestas al sol, que es el principal enemigo de la madera, se aplica un acabado más resistente frente a la acción de los rayos ultravioleta. Ejemplos de piezas son los pilares de un porche, la tabla de remate en los aleros (mejor si es de una especie de madera más durable), etc. Así podemos conseguir una duración de 6-7 años.

En Madera Estructural siempre se intenta que las piezas de madera se coloquen en obra con las dos (o una) mano de impregnante ya aplicadas en taller. Así estarán protegidas cuando se manipulen en el transporte o en obra; queden a la intemperie haste que se coloque la cubierta; se salpiquen con yeso, mortero, etc. Bastaría con pasar un trapo mojado con agua (si no es necesario un lijado ligero) para prepararlas para el acabado final.

Aspecto de un lasurado en piezas de madera bajo cubierto (clase de servicio 2)

Aspecto de un lasurado en piezas de madera bajo cubierto (clase de servicio 2)