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En el post anterior se trataron los sistemas de agrisamiento.

 

Algunas claves para conseguir un buen acabado

Antes, hay que mencionar unos breves apuntes sobre cómo conseguir una buena calidad de los acabados superficiales de los revestimientos de madera al exterior.

Se recomienda encarecidamente (si no es esencial) aplicar un tratamiento fungicida a la madera antes de aplicar un acabado. No garantizan una protección definitiva, pero reducen considerablemente el riesgo de crecimiento y desarrollo de moho. El abeto, el pino, el abeto Douglas, el alerce y el cedro rojo son maderas que necesitan ser tratadas contra hongos y mohos cuando son nuevas. De hecho, estas especies de madera tienen diferentes Clases de Uso (por ejemplo, clase 2, 3, etc.) que corresponden a su resistencia  a la descomposición, pero estas clases no significan que la madera esté protegida contra los hongos. Varios factores son responsables del desarrollo de los hongos: el período de corte de los árboles, los tiempos de secado, pero también la situación final de la madera: exposición a la humedad, difícil secado de la madera, proximidad de la vegetación (bosques), etc.

Hongos sobre abeto Douglas

Alerce no tratado

Cedro rojo del pacífico con hongos y humedades

La clave para diseñar un acabado (o recubrimiento, en inglés: coating) con un mejor rendimiento sobre la madera es considerar no sólo las características o la interfaz del recubrimiento y de la madera en sí, sino también estudiar la interacción entre los componentes individuales de la madera con los componentes del recubrimiento.

Para mejorar el aspecto y prolongar la vida útil y el uso de la carpintería de madera, se suele recubrir con pintura, barniz o tinte (stain). Estos dos últimos son a menudo los preferidos, ya que mejoran la apariencia; sin embargo, su naturaleza transparente no protege de los efectos dañinos de la luz ultravioleta tan eficientemente como las pinturas opacas. No hay en el mercado recubrimientos transparentes en el mercado que igualen el rendimiento de los recubrimientos opacos.

El desarrollo de recubrimientos transparentes más duraderos para la madera requiere el uso de tratamientos previos que pueden estabilizar dimensionalmente el sustrato de madera y fotoestabilizar la lignina, antes de la aplicación del recubrimiento, cambiar o mantener su color y también restringir la colonización microbiana de la interfaz del revestimiento de madera.

Los colores claros son preferibles para las pinturas, ya que evitan el sobrecalentamiento de la superficie, lo que supondría un mayor estrés para la madera. Con una temperatura del aire de 25° C, con el color marrón oscuro se alcanzan 55° C, y con el negro, 65° C.

Para aumentar el efecto protector, algunos productores aplican un tratamiento anti-UV o repelente al agua. En su superficie se forman gotas de agua que fluyen hacia fuera de la pieza de madera.

Los elementos de madera para revestimientos de fachadas pertenecen a la categoría “parcialmente” a “inestable” en términos de estabilidad dimensional según DIN 927-1. Cuando se exponen a la intemperie, su fijación debe permitir que la madera se contraiga y se hinche, lo que también requiere un tratamiento superficial flexible, con alta capacidad de difusión de vapor de agua, para evacuar rápidamente la humedad acumulada en la madera. De ahí, es muy recomendable una cámara de ventilación de al, menos 20 mm, de espesor.

La elección del sistema de tratamiento se realiza en función del intervalo de mantenimiento deseado. Se recomendará un saturador para una vivienda de un solo piso y de fácil acceso, mientras que para un edificio de varios pisos que requiera andamiaje, será más apropiado utilizar una pintura de recubrimiento con un bajo requerimiento de mantenimiento.

La influencia de las especies de madera y la orientación de los anillos de crecimiento en la durabilidad del revestimiento es muy importante, porque es bien sabido que un corte paralelo es propenso a agrietarse, debido a una extensa hinchazón y encogimiento, mientras que un corte radial no lo es.

Corte paralelo (flat sawn), corte radial (rift sawn), y corte por cuartos o radial (quarter sawn)

El acabado se adhiere mejor a una superficie aserrada fina que a una superficie cepillada, aunque con las pinturas modernas las diferencias son mínimas. El tratamiento de superficie se adhiere mejor a la madera recién fabricada y no expuesta; cuando las superficies de madera han estado expuestas al sol y a la lluvia, comienzan a descomponerse y pueden estar sujetas a contaminantes que afectan negativamente la adhesión del tratamiento de superficie.

El repelo debe lijarse ligeramente. Esto mejora la calidad del acabado y reduce el riesgo de decoloración debido a la suciedad y al crecimiento de moho. Las superficies de la fachada también serán más fáciles de limpiar y mantener, y más agradables al tacto.

La elección del mejor tratamiento depende de la funcionalidad deseada y del aspecto del resultado final. A veces, el sustrato a tratar puede limitar la elección del tipo de pintura.

En el caso de la madera tratada térmicamente, se requiere un recubrimiento con una mayor resistencia a los rayos UV, mientras que en el caso de los conservantes a base de Cu (cobre), como en la madera tratada en profundidad en autoclave, es beneficioso un recubrimiento con una mayor repelencia al agua.

 

Recientemente se ha terminado un proyecto europeo de investigación, Servowood, que ha estudiado el rendimiento de los acabados para la madera al exterior. Y establecer normas europeas que faciliten la predicción de la vida útil de los revestimientos de madera para exteriores.

Según investigaciones del francés FCBA han demostrado que, durante la exposición a la intemperie, se observa un aumento de la dureza de cualquier acabado (coating). Se ha demostrado una clara relación entre la alta dureza y el desarrollo de las fisuras y, por lo tanto, la vida útil. Los acabados con el mejor rendimiento tienen una baja dureza inicial con pocas variaciones durante la exposición a la intemperie. También se ha demostrado que la pigmentación del acabado contribuye a minimizar la variación de dureza durante la exposición a la intemperie y, por lo tanto, mejora la vida útil.

 

Todos estos apuntes son válidos para cualquier sistema de acabado superficial.

Los mejores recubrimientos de madera ya duran de 7 a 10 años, y se han registrado informes de hasta 28 años.

 

Ahora, se tratará sobre los saturadores.

 

Los saturadores

Saturador semitransparente – Gama Protect de Silverwood

Primero, la denominación de saturador no es habitual en España, más bien es en Francia, Suiza, etc. Aquí se emplea protector, aceite, aceite protector, …

Para restaurar el color original de la madera, la aplicación de un saturador es un complemento esencial. El saturador, normalmente, es un aceite (lino, colza, girasol, etc.) protector. En terrazas y revestimientos, este recubrimiento, en base solvente o acuosa, está diseñado para resaltar la pigmentación natural de la madera, en tonos mates. Es el acabado que mejor guarda el aspecto natural de la madera. Para un acabado mate o un efecto aceitado o húmedo, los aceites saturantes son acabados ideales, que realzan la veta de la madera.

Están en la madera y no sobre la madera. Pueden ser aplicados en todo tipo de maderas: coníferas, especialmente en las maderas blandas, frondosas o exóticas. Nutre y satura la madera en profundidad, sin crear película, impermeabilizándola, dejando visible su veta. El saturador está disponible en versiones cada vez más fáciles de aplicar: líquido, para superficies horizontales, o gel, para superficies verticales.

Existen saturadores acrílicos en fase acuosa, sobre los cuales es posible aplicar otro producto, pero no en saturadores a base de aceite.

El mantenimiento de los saturadores debe realizarse regularmente, a los 8 meses de promedio (varía según el tiempo), pero sin ninguna preparación del fondo como lijado o decapado, lo que, a medio o largo plazo, es mucho más económico. Además, no se produce ningún aumento de tono cuando se recubre un saturador tintado.

Hay saturadores en base agua que son imprimaciones muy adecuados para la madera acetilada como el Sikkens Cetol WF 771, en base agua. Para las maderas tratadas en autoclave en profundidad, el Owatrol Textrol.

Algunos saturadores (como el Rubio Monocoat Hybrid Wood Protector, en base aceite) se aplican en una sola capa y no requieren lijado antes del mantenimiento. El saturador se mantiene con una simple reaplicación. Cuando se aplica a la madera tratada para la clase de reacción al fuego C, el espesor de la capa de aceite (25 micras dependiendo de la especie) no modifica el tratamiento del fuego y el conjunto sigue siendo C.

El uso previo de un limpiador (en francés: dégrisseur, algunos son a base de ácido oxálico) no es esencial, pero al combinarlo con una imprimación antigrisamiento, el saturador ofrece una protección más duradera. Puede ser incoloro o teñido (con agentes anti-UV).

Existen saturadores a base de aceite cuya función es bloquear la subida de taninos, sobre los que se puede aplicar un aceite protector específico para la especie en cuestión.

Listo para usar, un saturador se aplica con rodillo, en la dirección de las fibras de la madera. Contar aproximadamente un litro de producto por cada 10 m2. Es inútil intentar ahogar la madera. Puede ser necesaria una segunda mano. En este caso, la aplicación debe ser “mojado sobre mojado“, como con el saturador de Blanchon. El secado es muy rápido: una superficie puede volver a ponerse en servicio 4 horas después de usar el Owatrol Aquadeck, en base agua, en una sola capa, por ejemplo. La frecuencia de mantenimiento ha aumentado con el paso de los años porque si el producto desaparece en la superficie, sigue actuando en profundidad.

 

Un edificio de madera puede verse y sentirse muy diferente dependiendo del tratamiento que la fachada y su carpintería con las que estén acabados. Hay varias consideraciones que hacer al elegir su método de tratamiento superficial. He aquí una guía para aquellos métodos y lo que usted debe de tener en cuenta.

 

El tratamiento de la superficie es en muchos sentidos una opción estética para dar la fachada de un color o carácter particular. Pero la elección que haga tiene, al menos, un gran impacto en el mantenimiento y la durabilidad. Madera Estructural® cree que todas las opciones tienen su lugar, siempre y cuando usted sepa qué mantenimiento necesitan para que el efecto del tratamiento pueda durar. Las consideraciones incluyen la ubicación, el clima y el contexto de la construcción. La elección de la construcción, el montaje, la especie de madera y la calidad de la madera también son aspectos clave. Por lo tanto, todos los implicados tienen igual posibilidad para la durabilidad y el atractivo visual de una fachada.

Una ventaja del hecho de que haya más paneles de madera han empezado a ser utilizados en edificios de gran altura es que el tratamiento de la superficie de la fachada y el futuro trabajo de mantenimiento se ha vuelto más interesante. De repente, el acabado ha adquirido un valor monetario. Elija un mal tratamiento superficial para un edificio de gran altura y Usted va a ser perjudicado con altos costos de mantenimiento.

Por el momento, hay un impulso para resaltar la superficie natural de la madera. Más que recubriendo la madera con pintura, es popular tratarla de manera que la superficie natural se destaque, y está en aumento el número de edificios de madera con fachadas aparentemente sin tratar.

Las fachadas sin pintar que están bien diseñadas y de buena calidad pueden durar muchos años, pero la superficie de la madera envejece por los rayos UV del sol, la lluvia y la contaminación atmosférica, y con el tiempo adquirirán tonos variables de gris a marrón. El diseño tiene que asegurar que el agua pueda escurrirse y que la madera sea capaz de secarse. Los aleros generosos y proyectando en los zócalos y sobre las ventanas son ejemplos de tales detalles de diseño, además de evitar los tableros juntados (sin separación) y no clavar la madera de manera que se raje.

En una fachada de madera totalmente sin tratar, la superficie se erosiona y el sol blanquea la celulosa de las fibras, agrisándose la madera. Para conservar el color natural de la madera, la fachada tiene que ser tratada. Lo mismo es cierto si usted desea reducir el movimiento causado por la humedad, que es mayor en una fachada sin tratar.

Si quieres un aspecto sin tratar y sin agrisamiento, usted tiene que estar preparado para mantener la fachada de cada año.

El mantenimiento es un proceso continuo. Lavamos las ventanas cuando se ensucian, pero ignoramos la fachada. Los problemas menores empeoran con el tiempo. La fachada se ve descuidada y la madera sufre. Al comprobar y corregir cualquier problema con la fachada, podemos extender el ciclo de mantenimiento y cortar así los costes.  Añadiendo pigmento a productos en base aceite, se extiende el ciclo de mantenimiento a cada tres-cinco años, mientras que una pintura acrílica aplicada encima de una imprimación de aceite y una primera capa a base de aceite tendrá una duración de hasta 15 años.

Puede ser que los intervalos de mantenimiento pueden extenderse aún más con la ayuda de la nanotecnología. Las pinturas están a punto de dar un gran salto hacia adelante cuando se trata de crear una protección duradera de la fachada.

La nanotecnología se trata de ajustar las propiedades de la pintura de varias maneras usando nanopartículas inorgánicas – alrededor de 10 a 50 nanómetros de tamaño – de sustancias tales como el silicio, titanio y zinc.

El objetivo es crear pinturas duraderas que ofrezcan una buena protección contra el clima, la degradación de los rayos UV, la suciedad y la suciedad. Sin embargo, las llamados nanopinturas todavía están relativamente sin probar, tanto en términos de su durabilidad como la salud y la seguridad.

Una relativamente nueva visión con respecto a los métodos de fachada ha demostrado  que la elección del color tiene un impacto en la durabilidad de una fachada y la necesidad de mantenimiento. A una temperatura exterior de 25 ° C, la superficie de una fachada de madera pintada de negro alcanzará una temperatura de 65 ° C, mientras que una fachada pintada de blanco sólo llegará a 33 ° C.

Esta diferencia de temperatura, naturalmente, tiene un impacto sobre el sustrato, afectando a la estabilidad, la formación de fendas y el secado. Por supuesto que puedes pintar de negro o un color muy oscuro un edificio, pero hay que ser conscientes de que se acortará el ciclo de mantenimiento.

Revestimiento de madera sin tratar

Revestimiento de madera sin tratar

 

Madera Estructural©

Mantenga la tarima impecable, y proteja los pies de las astillas, mediante la aplicación de un nuevo lasur o aceite al menos cada año.

Pocas cosas son más molestas que pisar su tarima con los pies descalzos sólo para ser atrapado por una astilla. Afortunadamente, usted puede proteger las tarimas de madera del astillado y el agrietamiento renovando el acabado cada uno o dos años. Aquí se muestra cómo restaurar su tarima para que se vea genial (y proteger sus pies!) en los próximos años.

Quién contratar: Este es un proyecto fácil que usted puede manejar. Si usted prefiere no pasar un fin de semana de trabajo en su tarima, usted puede contratar a un especialista quien realice la restauración de la cubierta.

Costo: Eso depende del tamaño de su tarima, el nivel del suelo y el tipo de madera. Si necesita alquilar una hidrolimpiadora a presión, un modelo eléctrico pequeño le costará unos 10 € por día. Los cepillos, lasures o aceites y otros materiales, probablemente le costarán alrededor de  150 €. Si usted contrata a un contratista, esperar a gastar entre 450 y 700  € para una tarima de tamaño promedio (mínimo 60 m²).

Duración típica del proyecto: Después de limpiar la cubierta, tendrá que dejar secar durante 48 horas, por lo que espere emplear cerca de tres días en este proyecto, incluyendo el tiempo de secado.

El mejor momento para hacer este proyecto: Durante un período soleado y seco a finales de primavera.

Primeros pasos: Hay que hacer una investigación antes de ir a la tienda de pinturas, ya que diferentes maderas y acabados responden a los métodos de limpieza, los lasures y aceites de manera diferente.

Limpiando su tarima:

Una vez que se decida por qué productos usar, tendrá que limpiar su cubierta. Hay tres maneras de hacer esto:

◦ Fregado.

◦ Lavado a presión.

◦ Lijado.

El fregado es la opción menos costosa. No se preocupe, usted no será atrapado en sus manos y rodillas. Una escoba de cerdas duras de nylon puede ser una herramienta de limpieza eficaz cuando se combina con el fosfato trisódico (TSP) o limpiadores de maderas como OxiClean, Net-trol, etc. Siga las instrucciones con cuidado para asegurarse de que se aplica la cantidad correcta y no deje ningún residuo. Se aplica el limpiador mezclado con agua con un cepillo a la madera, previamente mojada, se deja actuar entre 15 y 30 minutos y se aclara con agua abundante mediante un riego con manguera.

Sugerencia: Cubra las plantas con plástico antes de fregar para evitar la exposición a los productos de limpieza agresivos. Enjuague con la manguera después de completar el proceso de limpieza para estar más seguro.

El lavado a presión es una gran opción para la limpieza de tarimas de gran superficie de manera eficiente, mientras que el fregado puede ser eficaz en las tarimas más pequeñas con pocos rincones cerrados.

El lijado se utiliza principalmente para detectar las zonas donde los viejos tratamientos de lasures todavía se aferran firmemente a la superficie de la madera, como en los pasamanos y otras superficies de tráfico ligero. Utilice lijadoras excéntricas con lijas de grano 80, algunos acabados exigen 40.

 

Consejo: No permita que la boquilla de la hidrolimpiadora se acerque a menos de 30 centímetros de la tarima, y evite insistir en un solo lugar durante mucho tiempo. De lo contrario, corre el riesgo de dañar la madera. Use una presión máxima de 60 bar/870 psi.

El tratamiento de la madera

Después de limpiar la tarima, deje al menos 48 horas para que se seque antes de aplicar el acabado. Al elegir un producto, tenga en cuenta que los productos transparentes o tintados suelen durar sólo un año o dos, mientras que los lasures semitransparentes y sólidos duran tanto como cuatro años.

Al aplicar el acabado, lea cuidadosamente de las instrucciones del fabricante. Mientras que los rodillos de pintura y pulverizadores aplican lasur para grandes zonas fácilmente, no son apropiados para todos los productos. Por ejemplo, los lasures tipo gel requieren una almohadilla especial para su aplicación.

Aplique el acabado a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde. No obstante, empiece en cuanto una edificación adyacente crea sombra sobre la tarima que dure hasta el final del día.

 

Como las tarimas están instaladas a la intemperie, y bajo condiciones ambientales especialmente severas, además del proceso natural de decoloración superficial por efecto de los rayos U.V.A., pueden aparecer microfisuras en la superficie y las testas de las tablas, sin que ello suponga una merma apreciable en las propiedades de durabilidad de la instalación.

 

La tarima se estabiliza pasado un año aproximadamente desde su instalación. Es, entonces, recomendable realizar un repaso generalizado de fijaciones (afianzamiento de tirafondos, grapas u otros sistemas de fijación). También, se sustituyen las piezas que presenten deformaciones irrecuperables (levantamientos de testas, curvaturas), roturas, astillamientos, etc. Se recomienda repetir este proceso cada 3 años como máximo.

 

Pero más que un buen mantenimiento, es en el diseño de la terraza donde se crearán las condiciones para facilitar un más fácil mantenimiento. He aquí algunos consejos:

Se constata que un acabado (aceitado o lasurado) se consigue mejor en maderas con débil retracción (maderas resinosas, ciertas maderas tropicales). La estructura de la madera influye en la retención de los productos. De una manera general, si se considera un tratamiento periódico, es necesario preferir las maderas de grano fino y de estructura homogénea a las de grano grueso y de estructura heterogénea, es decir, para las cuales la diferencia entre la madera de verano y la madera de primavera es netamente marcada. La presencia de nudos y de otras singularidades (bolsas de resina, grietas, etc.) no favorecen el buen comportamiento del acabado. El lugar de exposición juega un papel esencial. Bajo climas muy húmedos (zonas costeras) o muy soleadas (montaña, mar, etc.), el acabado está sujeto a agresiones severas. Las orientaciones sur y suroeste son las más agresivas: las obras así orientadas demandan un mantenimiento de alrededor dos veces más frecuente que las que están expuestas al norte y al este. La instalación de la tarima debe estar bien hecha, es decir, con una correcta nivelación y la adecuada disposición de los rastreles, asegurará una prolongada vida útil de la instalación.

 

 

Unas palabras acerca del ipe: Si usted está permitiendo que su tarima de ipe se agrise, todo lo que necesita hacer es mantener la tarima limpia. Pero si desea mantener su riqueza de color marrón rojizo, tendrá que hacer el mantenimiento.

Para mantener el aspecto suntuoso, usted tendría que hacer el mantenimiento al menos cada año, dependiendo de la zona y el clima. Incluso, dos veces al año (primavera y otoño).

Para hacer esto, usted tendrá que utilizar un aceite sellador penetrante. El ipe es muy denso y no absorbe mucho aceite en la primera mano que se aplique. Aplicar con una brocha o un rociador de bomba (como los usados ​​por la gente de control de plagas) y luego limpie el exceso, como cuando se hace un acabado pulido a mano en un mueble fino. Nos parece que lo mejor es aplicar una segunda capa de acabado unos cuatro meses después de que la tarima haya sido instalada.

 

Antes y después de un mantenimiento de una tarima de ipe al exterior

Antes y después de un mantenimiento de una tarima de ipe al exterior

Los pros y los contras del uso de diferentes tipos de madera para construir su tarima.

Las opciones, en el rango desde la madera tratada a presión en autoclave hasta las maderas duras tropicales de primera calidad como ipe, y las técnicas de construcción, mantenimiento y los gastos iniciales varían mucho entre cada material. Aquí, los profesionales dan sus consejos sobre cómo elegir el tipo correcto de madera para su proyecto.

Opciones de madera para las tarimas al exterior

Tratada a presión en autoclave

En los EE.UU las opciones para la madera tratada a presión varían de una región a otra, y la calidad también varía. Se utiliza el pino amarillo del sur tratado a presión de primera calidad y con muy pocos nudos. Hay un fabricante que lo utiliza tratado a presión que, luego, es secado al horno después del tratamiento (KDAT). Esto reduce la hinchazón y la contracción y lo convierte en un producto más consistente.

La madera de pino silvestre tratado a presión en autoclave con sales hidrosolubles es la madera menos costosa que usted puede utilizar para la construcción de una tarima al exterior. Sin embargo, también es uno de los materiales que necesitan más mantenimiento. Para el cuidado de una tarima tratada a presión, se recomienda una limpieza, lijando ligeramente, y un teñido o sellado de la tarima cada uno o dos años. Una tarima tratada a presión tendrá una duración de 10 a 15 años si se trata bien.

 

Tarima de madera tratada en autoclave

Tarima de madera tratada en autoclave

 

Ipe

El ipe es la opción más cara disponible para tarimas, costando más de los tipos de madera composite y otros tipos de madera. Es de aspecto exótico, tiene un color cálido y un grano único. Se puede decir que es una tarima de gama alta. Además de una buena apariencia, la principal ventaja del ipe es que puede durar de 30 a 50 años. No sólo es resistente a las condiciones de la costa, pero también tolera el hielo y la nieve con facilidad.

La desventaja de utilizar el ipe es que con el fin de conservar la riqueza del color marrón, se necesita aceitar la madera cada uno o dos años, con un aceite que tenga inhibidores de rayos ultravioleta. Por supuesto, si te gusta que el ipe se agrise, no se requiere ningún tipo de mantenimiento. El aceitado no es necesario para la longevidad, es sólo para conservar el color.

El ipe es más difícil de instalar que los composite más blandos y otros tipos de madera. Se necesita tener su madera pre-taladrada, utilice hojas de sierra con diente de widia para cortar, y seleccione tornillos y elementos de fijación de acero inoxidable, ya que los metales más baratos pueden oxidar y manchar las maderas duras tropicales. El enorme peso de la madera también aumenta el tiempo en que se tarda en instalar. Dicho esto, una vez que tenga una tarima de ipe, usted no tendrá que pensar mucho acerca de la reparación o el reemplazo, ya que es resistente a los arañazos, la putrefacción y las deformaciones.

 

Tarima de ipe

Tarima de ipe

 

Otras maderas duras tropicales

Mientras que el ipe es la madera dura tropical más conocida, no es la única que está en juego. Otras variedades de maderas duras tropicales pueden obtener los mismos resultados pero con un precio más bajo, debido a que son menos conocidos y, por lo tanto, tienen menos demanda. Configurando, así, la gama media de las tarimas de madera natural.

• El cumaru es similar al ipe en cuanto se trata de una opción duradera con un color rico, un poco más rojizo que el color marrón oscuro del ipe aceitado.

• La garapa es un color amarillo dorado y tendrá una duración de 25 años o más.

• La massaranduba tiene el color rojo intenso que se espera de una secuoya brasileña, y tendrá una duración de más de 20 años.

 

 

Madera o composite?

Si usted tiene un presupuesto bajo, es probable que opte por una opción de bajo costo como la madera tratada en autoclave a presión. Sin embargo, si hay suficiente espacio en el presupuesto para seleccionar el material de su elección, usted puede encontrarse luchando para decidir entre un composite revestido o una madera dura tropical. Estos son algunos puntos a considerar cuando se comparan estos productos.

El coste de los materiales – Las tablas de tarima de ipe son un poco más baratas que las tablas de composite revestidas.

Facilidad de instalación – Las maderas tropicales requieren más tiempo y esfuerzo en su de instalación debido a que los materiales son más pesados ​​y requieren herramientas especiales para el corte y el taladrado. Además, un pequeño porcentaje de la población va a tener una reacción alérgica al serrín al cortar las tablas de la tarima (esto no es un problema en una tarima instalada). El composite, por su parte, es un material ligero que es fácil de trabajar, y los fabricantes tienen una gran variedad de accesorios, como los conectores ocultos, focos de luz, y las barandillas que son del mismo material que la tarima.

El mantenimiento continuo – Mientras que un ipe agrisado no requiere un mantenimiento continuo para funcionar bien, la mayoría de la gente prefiere el color de una madera dura tropical aceitada, y esto lleva su mantenimiento anual. El composite revestido no requiere mantenimiento más allá de lavados ocasionales.

Durabilidad – El ipe puede durar de 30 a 50 años, mientras que las maderas duras tropicales alternativas pueden durar de 20 a 50 años. Muchos de los productos composites están garantizados contra la decoloración y otros problemas durante 25 años. Sin embargo, algunos de los productos son bastante nuevos así que es difícil decir cómo su rendimiento a largo plazo se compara con una madera dura tropical.

Diseño – Los contratistas unánimemente dijeron que no había ninguna diferencia en lo que podían hacer en diseño tanto con la madera natural como el composite. Si desea curvas, formas poligonales, etc., todas esas características de diseño pueden alcanzarse utilizando cualquier material.

Estética – A mucha gente le gusta el brillo de un ipe aceitado, o el look del gris industrial del ipe erosionado por el clima. Sin embargo, hay muchos estilos de composite revestidos que se parecen a una madera dura tropical. Algunos contratistas notan que, a la luz del sol, el composite revestido tiene un brillo propio de los plásticos. Otros prefieren el aspecto del composite, especialmente teniendo en cuenta los requisitos de mantenimiento para mantener la riqueza del color marrón del ipe. Con una tarima de composite, uno puede volver en tres años y se ve casi idéntico. Con la madera natural, mucho depende del mantenimiento.

Sostenibilidad – Toda la madera de ipe se planta bajo la orientación de las autoridades brasileñas, pero si desea más tranquilidad mental, usted puede comprar madera certificada por el Forest Stewardship Council (FSC). Cuesta un poco más comprar la madera que está certificada de plantaciones sostenibles, pero es una gran opción para los proyectos en los que la sostenibilidad es la clave. La madera composite también puede ser una buena opción ya que contiene materiales reciclados. Sin embargo, no hay actualmente ninguna manera de reciclar la madera composite una vez que haya acabado su vida útil.

Woods of Net, una estructura de madera al exterior localizada en el museo al aire libre de Hakone, en Kanagawa (Japón) y obra del estudio de arquitectura Tezuka Architects, utiliza 589 piezas de madera con un cubicaje total de 320 m³. No se utilizaron absolutamente componentes metálicos en su montaje. El tamaño de la cúpula es equivalente a la cúpula central de la mezquita azul de Estambul. Cada uno de las 598 piezas de madera tiene una longitud y grosor diferente, ya que la fuerza cortante y el momento flector equilibra en todo momento la estructura. Ningún miembro ha sido desperdiciado. Este proyecto parece casual pero es una estructura muy racional.

Hoy en día, se están perdiendo los métodos de construcción tradicionales japonesas de madera. A pesar de que los templos de Nara y Kyoto se han mantenido durante más de un milenio, los códigos de construcción modernos no permiten los métodos de ensamblaje de madera originales que no utilicen herrajes de metal. La razón de esto es que las técnicas de análisis estructurales comunes no pueden hacer frente a los movimientos impredecibles de la madera. Una estructura de madera con grandes secciones transversales no decae ni se quema fácilmente. Se necesitan cientos de años de deterioro para alcanzar el punto donde va a afectar la estructura. Además, dándole un recubrimiento de aceite una vez cada año, se formará una capa de resina en el interior de las fibras, extendiendo aún más su longevidad. Las cuñas tienen una sección transversal pequeña en comparación con la estructura principal, y se han programado para su inspección y reemplazo cada treinta años. Incluso si la madera se moja con la lluvia, el agua no se recoge en las articulaciones. Esta es la sabiduría antigua aprendida de la estructura del templo de Kiyomizu en Kyoto.

 

Más en :

http://www.tezuka-arch.com/english/index.html

Cortesía de Tezuka Architecs

Cortesía de Tezuka Architecs

Cortesía de Tezuka Architecs

Cortesía de Tezuka Architecs

Cortesía de Tezuka Architecs

Cortesía de Tezuka Architecs