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es la madera acetilada. En este post expongo mis razones.

 

La madera acetilada se fabrica, por Accys, en los Países Bajos bajo el nombre comercial de Accoya, con una producción de 60.000 m3.

Accoya – imagen de Chiel Lankveld

Ha sido una elección difícil, puesto que la madera furfurilada de Kebony AS es una alternativa potente. Kebony AS produce unos 20.000 m3, y se espera que aumente su capacidad de producción mediante la construcción de una nueva fábrica en Bélgica.

Más que detallar las características y cualidades de la mejor madera modificada, la Accoya, creo que es buena idea detallar también las de Kebony, a modo de una discusión a dos.

 

Introducción:

La última década ha traído una explosión en el uso de entarimados y revestimientos al exterior de maderas tropicales (o de frondosas europeas). Las maderas tropicales son tan duraderas, duras y resistentes a la descomposición que parecen ser el material ideal. Sin embargo, los impactos de usar incluso maderas tropicales certificadas por el Forest Stewardship Council pueden ser importantes y amenazar los ecosistemas más críticos de nuestro planeta.

La madera es un material de construcción renovable si se compara la cantidad de tiempo que una pieza de madera está en uso con la cantidad de tiempo que toma cultivar un árbol para producir una pieza comparable. Pero no siempre es así. Por ejemplo, toma 90 años cultivar un árbol Handroanthus heptaphyllus para producir madera aserrada de ipe para tablas de entarimados, pero es probable que las tablas de entarimados no se usen durante 90 años, incluso si se reutilizan.

A medida que se extiende el pensamiento de la construcción sostenible, se están abriendo camino en el mercado alternativas a las maderas. Las alternativas más prometedoras son la madera modificada térmicamente, la madera furfurilada, la madera acetilada y la madera de robinia.

Los impactos ambientales de la tala de maderas duras tropicales están bien documentados. El resultado es que la selva amazónica está desapareciendo a un ritmo alarmante de un acre por segundo, lo que resulta en una pérdida de 18 por ciento en los últimos 30 años.

Aunque el Forest Stewardship Council (FSC) establece un estándar riguroso y respetado, algunos expertos creen que es posible engañar al sistema, particularmente en la Amazonía y otros bosques tropicales donde el fraude y la tala ilegal son extendidas.

Incluso el aprovechamiento selectivo de los bosques tropicales (promovido por el FSC como un método de explotación forestal sostenible) para especies como el ipe o el cumarú puede resultar en el declive ecológico del bosque. Las investigaciones han demostrado que, en los años siguientes a la cosecha selectiva de especies de alto valor, es probable que el bosque sea talado y orientado hacia la agricultura, lo que contribuye a la fragmentación de los bosques.

Las frondosas tropicales cultivadas en plantaciones, como la teka en América del Sur, son una alternativa a las frondosas tropicales de bosques de crecimiento antiguo, especialmente si las plantaciones están certificadas por el FSC, pero no son una alternativa comparable. La madera tropical de frondosas de las plantaciones no es tan densa, resistente a la descomposición ni tan duradera como los árboles que han estado creciendo durante más de 100 años.

La Unión Europea y algunos municipios de EE.UU. están fomentando activamente alternativas a las maderas duras tropicales para usos arquitectónicos. La legislación de la Unión Europea exige a todos los importadores de madera tropical de frondosas que certifiquen que la madera procede de fuentes sostenibles. Y yendo un paso más allá, el gobierno de Noruega ha prohibido el uso de maderas duras tropicales en todos los proyectos públicos, declarando: “No existe una certificación internacional que pueda garantizar de forma fiable que la madera importada se tala de forma legal o sostenible“. La ciudad de Nueva York, San Francisco y muchos municipios más pequeños de California han prohibido el uso de maderas duras tropicales en proyectos que reciben fondos públicos. Esto ha estimulado el desarrollo de nuevos tratamientos para la madera.

Tres nuevas tecnologías de modificación de la madera han llegado al mercado estadounidense desde Europa en los últimos años. Estas tecnologías – modificación térmica, acetilación y polimerización – utilizan procesos físicos, biológicos o químicos para producir mejoras en las propiedades de las maderas blandas y las maderas duras de los Estados Unidos, lo que resulta en madera aserrada que se desempeña de manera competitiva con las maderas duras tropicales. Los fabricantes de maderas modificadas buscan mejorar la durabilidad a través de la resistencia a la descomposición y a las termitas, y mejorar las propiedades de la madera, como la estabilidad dimensional y la dureza.

Tres nuevas tecnologías de modificación de la madera han llegado al mercado en los últimos años. Estas tecnologías – modificación térmica, acetilación y polimerización – utilizan procesos físicos, biológicos o químicos para producir mejoras en las propiedades de las maderas de coníferas y frondosas europeas, produciendo una madera aserrada que se desempeña de manera competitiva con las maderas duras tropicales. Los fabricantes de maderas modificadas buscan mejorar la durabilidad a través de la resistencia a la descomposición y a las termitas, y mejorar las propiedades de la madera, como la estabilidad dimensional y la dureza.

 

Proceso:

Accoya:

La Accoya es una madera que ha tenido una modificación química que es la acetilación, una reacción química que transforma los grupos hidroxilo en grupos acetilo mediante un tratamiento realizado en autoclave que impregna la madera con anhídrido acético, generando ácido acético (vinagre) que puede ser reciclado en el propio proceso. Al igual que la madera no tratada, la madera acetilada está compuesta únicamente de carbono, hidrógeno y oxígeno, y contiene componentes absolutamente no tóxicos. De hecho, la acetilación de la madera es una reacción química de adición única, lo que significa que un grupo acetilo está en un grupo hidroxilo sin ninguna polimerización.

Cambiamos la madera a nivel celular para que deje de actuar como la madera“, explica Randy Clark, director técnico de Norteamérica.

El proceso mejora de forma extraordinaria la higroscopicidad de la madera (al reducir la capacidad de la madera para absorber o liberar agua, se reduce la hinchazón y la contracción, reduciéndose en un 75 por ciento o más) y, al mismo tiempo, incrementa su densidad al incorporar grupos acetilos con un mayor tamaño y peso molecular. Técnicamente, en promedio, tiene un aumento de peso del 20% de acetilo.

Además, en comparación con otras especies de madera duraderas, ofrece un aislamiento térmico superior, lo que proporciona ventajas de conservación de energía en aplicaciones tales como marcos de ventanas.

 

Kebony:

La furfurilación de la madera consiste en su tratamiento con alcohol furfurílico, obtenido a partir del furfural, un derivado de subproductos de la agricultura como la caña de azúcar o el maíz. El tratamiento se realiza en autoclave al que siguen varias etapas durante las que se produce un secado intermedio y la polimerización de los productos químicos en las células de la madera, finalizando con un secado final.

La furfurilación mejora considerablemente la higroscopicidad de la madera y, al mismo tiempo, incrementa su densidad y su dureza. Por lo tanto, es más adecuada para aplicaciones como el entarimado.

 

Durabilidad:

Accoya:

La durabilidad frente a los hongos de pudrición mejora considerablemente, alcanzando la máxima categoría (muy durable) según la norma UNE-EN 350-2, que corresponde a las especies tropicales duraderas teca (Tectona grandis), ipé (Handroanthus) y merbau (Intsia spp.). La madera acetilada presenta una resistencia biológica considerablemente mayor a los hongos de pudrición marrón y blanca.

Se ha demostrado que la madera de pino acetilado con alta carga acetilada (>20% de aumento de peso acetilado) proporciona una excelente resistencia a los ataques de los barrenadores incluso después de 11 años de exposición en el campo; e., en mejor orden que la madera de pino impregnada con arseniato de cromo-cobre (CCA).

La madera de Accoya con un alto contenido de acetilo es muy resistente a las termitas subterráneas y formosanas.

Por encima del suelo tiene una gran vida útil de 50 años, pero una vez en contacto con el suelo (como la subestructura de su cubierta) sólo dura 25 años. A un costo promedio anual, eclipsa el costo de la mahogany genuina e incluso de ipe.

Actualmente, sólo dos tipos de madera modificada, Accoya y Kebony, son adecuados para aplicaciones de contacto con el suelo.

Desgraciadamente, se afirma que no es apto para la inmersión continua en agua de mar. No obstante, se cree que la madera acetilada a alta carga puede ser confirmada como madera resistente a los barrenadores marinos por largos períodos de tiempo.

Accoya – The Haven

Kebony:

Con una retención adecuada, la madera furfurilada puede alcanzar la máxima categoría de durabilidad natural (muy durable) frente a los hongos de pudrición.

Los resultados de la prueba de resistencia a la descomposición que se viene realizando desde hace 9 años, han demostrado que la madera furfurilada de carga moderada, por ejemplo, con un 30 a 35% de ganancia porcentual de peso, tiene una resistencia biológica comparable a la de la madera de pino tratada con arseniato de cobre-cromo.

La madera furfurilada es resistente a los barrenadores marinos sólo cuando la ganancia porcentual de peso es muy alta (>50%). Se obtuvieron resultados no realmente satisfactorios después de 16 años de exposición a cargas razonables de 30 a 35%.

Es resistente a las termitas (Reticulitermes spp.), según test conducidos por AIDIMA (2011).

Sjövilla – a swedish floating house uses Kebony Wood for all timber

 

Color y apariencia:

Accoya:

La acetilación no cambia drásticamente el color inicial de la madera de coníferas, creando una madera pálida que tiene una buena estabilidad de color incluso cuando está desgastada. La desventaja de este tono más claro es que es vulnerable a las manchas de hongos si se deja expuesto durante un largo periodo de tiempo.

La mayor estabilidad de la madera proporciona un sustrato mejorado para un recubrimiento decorativo, lo que prolonga la vida útil del recubrimiento y los intervalos de mantenimiento. Tiene una buena resistencia a la intemperie bajo acabados superficiales transparentes.

Una evaluación de prueba realizada por Teknos UK ha determinado que la madera de Accoya prolonga significativamente la vida útil del revestimiento y reduce los requisitos de mantenimiento. Por ejemplo, después de 5 años de exposición, las tablas Accoya han permanecido en perfectas condiciones de funcionamiento sin que se haya producido prácticamente ningún deterioro.

Desde el punto de vista de la meteorización, el cambio de color de las tablas de Accoya fue significativo al principio, después de lo cual se estabilizó. La acetilación cambia las maderas oscuras a más claras y las claras a más oscuras. La intemperie cambió rápidamente el color de las muestras de Accoya, después de lo cual las superficies permanecieron estables, así como más claras y limpias. Se ha encontrado que el color de la superficie altera más tangencialmente que radialmente.

Debido a su color claro, la madera acetilada tiene una baja reflectancia solar inicial (SR) según lo probado y reportado por Intertek bajo ASTM C1549-09, Método de Prueba Estándar para la Determinación de la Reflexión Solar a Temperatura Cercana al Ambiente usando un reflectómetro solar portátil. Esto significa que refleja la radiación solar y evita que las superficies se calienten demasiado. La madera acetilada tiene un valor SR de 0,70, cumpliendo fácilmente con el requisito SR de 0,33 que se cita en el crédito del programa Leadership in Energy and Environmental Design (LEED v4) Building Design and Construction (BD+C), Heat Island Effect.

López Pigueiras distribuye tarimas y revestimientos a los que se puede aplicar en fábrica un sistema de lasurado de SIKKENS mediante un tratamiento de dos manos de saturador Sikkens Cetol WF 771, con un sistema de alta penetración y secado por jet air térmico. Este secado es único en el mercado, y es ideal para la tarima, pues se realiza de forma progresiva, alcanzando así las mejores prestaciones de anclaje del producto a la madera, que después es sometida a un proceso de enfriado también continuo.

El fabricante de acabados Renner está desarrollando en un proyecto, Bio4Ever, que finalizará en diciembre de 2018, mediante una prueba de envejecimiento de cuatro sistemas de acabados al agua de la gama Aquaris para proteger la madera de Accoya.

Un acabado MILESI de la Línea Hydrocrom LEGNO -efecto Natural Wood- en las fachadas de madera de ACCOYA en la sede de FINSA en Santiago de Compostela

Accoya – Tarima en Mallorca

 

Kebony:

El proceso de furfurilación tiene un mayor efecto sobre el color de la madera, oscureciéndola de modo que imita la apariencia de una madera dura tropical (marrón y negro según el grado: claro o carácter).

En la actualidad, Kebony AS produce dos calidades distintas:

  • Kebony Clear: una madera de furfurilación dura, oscura y altamente cargada que se utiliza actualmente para pisos y que simula a la madera tropical dura. Las especies de madera utilizadas para ello son el pino radiata (Pinus radiata), el pino amarillo del sur (Pinus sp.) y el arce (Acer sp.). Típicamente, la ganancia porcentual de peso medio de este producto es de aproximadamente 35%. Su apariencia regular lo hace perfecto para proyectos que requieren uniformidad de color y estilo.
  • Kebony Character: una madera furfurilada de carga más ligera que actualmente se utiliza para entarimados al exterior, revestimientos de facahdas, techados y muebles de exterior que se venden principalmente en los mercados escandinavos. Este material de madera se produce hoy en día a partir de madera de pino silvestre (Pinus sylvestris); tiene una ganancia porcentual de peso medio del 20%. presentan una apariencia mucho más anudada que se adapta perfectamente a los hogares de estilo tradicional.

 El color se puede mantener si se trata, pero si no se trata, con el tiempo el color se desvanece y se convierte en una pátina natural y apagada de color gris plateado. Se recomiendan los aceites para madera con protección UV o pinturas acrílicas en base agua.

Las calidades ‘Clear’ pueden lijarse, cepillarse, y moldurarse sin reducir la durabilidad. La de ‘Charácter’ no está diseñada para un mecanizado adicional de la superficie, debido al contenido de duramen. La madera de duramen expuesta por el mecanizado reducirá la durabilidad del producto.

Meteorización del Kebony

Aquí puede descargarse un pdf con un informe titulado Weathering test of furfurylated wood decks in a 3-year exposure in Greece.

 

Hace poco que ya aparecieron las versiones shou sugi ban de ambas maderas.

Charred Accoya – Imagen de reSawn Timber

NOBU Kebony – Imagen de reSawn Timber

 

 

Estabilidad dimensional:

Accoya:

La madera acetilada tiene una mayor estabilidad dimensional (ASE 80-90%) y se utiliza más a menudo en productos de carpintería de exteriores, como ventanas y puertas.

 

Kebony:

La madera furfurilada con una carga superior al 35% presenta una muy buena estabilidad dimensional. La furfurilación reduce la contracción y el hinchamiento en aproximadamente un 50%. Se informó que la furfurilación conduce a una eficiencia anti-retracción del 60%, con una ganancia porcentual de peso de aproximadamente 35%.

Los resultados de la hinchazón volumétrica entre el clima seco (30% HR) y el clima relativamente medio (85% HR) muestran que la estabilidad dimensional de Kebony es similar a la de la madera de haya Thermowood D y la de la madera tropical Iroco, que se utiliza habitualmente para carpintería de ventanas y puertas.

 

Propiedades mecánicas:

Accoya:

Se mantiene la resistencia de la madera no modificada, pero presenta un modo de fallo brusco.

La dureza Brinell (EN 1534) de Accoya de pino radiata es de 23,4 N/mm2 a 20° C y 65% RH.

 

Kebony:

Las propiedades mecánicas de la madera furfurilada, a excepción de la resistencia al impacto, mejoran. De hecho, se caracteriza por una mayor dureza (30-50 % más), elasticidad y módulos de ruptura, es más rígida (10-20 % más), en comparación con la madera no modificada, pero, por otro lado, es más frágil. La resistencia a la flexión permanece invariable.

Hay una mayor fuerza de sujeción de los conectores.

La dureza Brinell (EN 1534) del Pino Amarillo del Sur, grado ‘Clear’, es de 54 N/mm2, más que el ipe (53), el roble (33) y la teca (34).

Kebony – Imagen de Jude Bivar

Cubertería de Kebony para el restaurante de 2 estrellas Noma

Sostenibilidad:

Accoya:

Un estudio realizado en 2010 calculó que la huella de carbono de los ipe brasileños talados en la selva tropical (clear cutting), incluyendo el tratamiento y el transporte al norte de Europa, está en el rango de 7.500 a 15.000 kg de CO2 por metro cúbico de madera. Pero de una tala selectiva, es de 300 kg.

La madera acetilada tiene una huella de carbono considerablemente menor que el acero, el hormigón y el azobé de origen insostenible. De hecho, la madera de Accoya tiene un análisis del ciclo de vida negativo de CO2 a lo largo de un ciclo de vida completo.

La madera acetilada tiene ventajas de retención de carbono, ya que bloquea el CO2 de la atmósfera durante más tiempo. De hecho, debido a las bajas emisiones durante la producción, junto con el aumento de la vida útil y la buena reciclabilidad, los marcos de ventana acetilados pueden incluso ser neutros en CO2 durante todo el ciclo de vida, según un informe traducido a la aplicación en la vida real de un marco de ventana por la Universidad de Tecnología de Delft. Cuando se compara el pino radiata utilizado para fabricar madera acetilada en los Países Bajos con el cedro rojo occidental no acetilado en los Estados Unidos, un cálculo de las emisiones de CO2 muestra que, aunque la distancia de transporte intercontinental puede ser elevada, en muchos casos, las emisiones anuales de transporte del pino radiata acetilado son competitivas. El transporte marítimo -una forma eficiente y de bajas emisiones de mover el pino radiata- junto con su bajo peso y su larga vida útil pueden contribuir a ello.

Accoya utiliza, principalmente, las especies de pino radiata (Pinus radiata) y aliso (Alnus sp.). El pino radiata procede de Nueva Zelanda y Chile.

Accoya ha recibido la segunda calificación más alta, oro, del Cradle to Cradle Products Innovation Institute, una organización de certificación de sostenibilidad. Sin embargo, la energía de transporte es uno de los mayores impactos ambientales del producto de Accoya, el pino radiata, ya que se cultiva en Nueva Zelanda, se envía a los Países Bajos para su tratamiento y luego se envía al país donde se utilizará.

Desde el punto de vista del rendimiento forestal, los bosques de pino radiata en Nueva Zelanda producen entre 28 y 38 m3/ha/año, mientras que un bosque de alerce europeo produce entre 5 y 10 m3/ha/año. La mayoría de los análisis del ciclo de vida no tienen en cuenta este diferencial de incremento anual medio.

La huella de carbono del pino radiata acetilado de Nueva Zelanda entregado en Europa Occidental es de aproximadamente 342 kg CO2 por metro cúbico. Del pino silvestre de Escandinavia, 140 kg; y del aliso de Alemania y Lituania, 204 kg.

 

Kebony:

Envía pino amarillo del sur y arce de los Estados Unidos, pino radiata de Nueva Zelanda y pino silvestre de Escandinavia a una planta de tratamiento en Noruega. Luego las tablas se distribuyen en todo el mundo.

En la actualidad, más del 70 por ciento de las maderas utilizadas para la furfurilación provienen de bosques y aserraderos certificados FSC o PEFC.

La huella de carbono del Pino Amarillo del Sur (SYP) furfurilado y de grado ‘Clear’ entregado en Europa Occidental es de aproximadamente 232 kg CO2 por metro cúbico, calculado en la Declaración de Producto Ambiental recientemente desarrollada.

La madera furfurilada es un producto de madera “verde” que tiene una etiqueta ecológica en el mercado escandinavo, llamada “Swan” (un sistema de ecoetiquetado ISO 14024 tipo 1). Por lo tanto, se considera que la furfurilación de la madera es un proceso seguro para el medio ambiente.

 

Confort:

Accoya:

Una medida menos considerada, pero cada vez más importante del rendimiento de entarimados al exterior, es la temperatura de la superficie en servicio. El Instituto de Investigación Tecnológica de la Prefectura de Hiroshima realizó un análisis de imágenes de termogramas en Japón para evaluar las diferencias entre Accoya, la madera modificada térmicamente y tres variantes de los suelos WPC comerciales. La temperatura ambiente durante la prueba fue de 32°C. Los termogramas indican claramente temperaturas de la superficie de Accoya de aprox. 46° C. Este es sustancialmente menor que las alternativas probadas. El pino modificado térmicamente osciló entre 51 y 54° C, mientras que la madera composite (WPC) alcanzó en su superficie temperaturas superiores a 55° C.

Test de temperatura de la superficie en servicio

Entarimado de 197 x 21 mm – Accoya

Conclusión:

La mejor madera modificada es la Accoya, por su alta durabilidad biológica y una alta estabilidad dimensional, es decir, claramente superior a la de la madera furfurilada. Y puede ser utilizada no sólo en productos de carpintería (ventanas, puertas), sino también en varias aplicaciones estructurales. Además, es el mejor soporte para acabados superficiales.

Pero para entarimados al exterior, es mejor Kebony, por su dureza y tiene una excelente apariencia y textura similar a la de las maderas tropicales.

KEBONY Clear 90 mm – imagen de Romain Jacquard

No obstante, los productos de madera modificada Accoya y Kebony disponibles en el mercado no se comercializan ni se venden como maderas resistentes a los barrenadores marinos, pero puede lograrse en la práctica sólo si se aplican altas ganancias porcentuales.

Aquí se puede descargar un interesante manual, Modified wood specification manual, de la británica Wood Protection Association.

 

 

… es el castaño. Es mi elección personal. En este post expongo mis razones.

Con este post se inicia una serie sobre aquellas maderas que considero que son las mejores en su aplicación. Me enfocaré en las siguientes aplicaciones: los revestimientos de fachadas, las tarimas de madera al exterior, las maderas modificadas, las estructuras de madera maciza y las estructuras de madera laminada.

En la actualidad las maderas que más se utilizan en los revestimientos de fachadas son el abeto Douglas (purgado de albura), el alerce (siendo mejor el siberiano) y las maderas modificadas (termotratada y acetilada).

Pero son maderas de origen exterior. Sabemos que tienen una buena relación calidad-precio, siendo el alerce uno de los más empleados últimamente.

El castaño (Castanea sativa Mil.) es una de nuestras maderas nacionales.

En el pasado, la madera de castaño era utilizada en estructuras, sola o asociada con otras maderas como el pino o el roble (e incluso el chopo), en el mundo rural donde ha demostrado su resistencia y su longevidad. Esta madera casi ligera es, con frecuencia, escuadrada en elementos de estructuras de pequeñas y medianas secciones. Reviste un interés real por su débil proporción de albura y por su facilidad de ser trabajada.

 

Carácterísticas

De una manera sintética:

Clase de uso, según NF EN 335-2 (2007)
Clase 1 Clase 2 Clase 3-1 Clase 3-2 Clase 4
SIN tratamiento, sin albura Si Si Si Si Si
CON tratamiento, con albura Si Si Si Si Si
Riesgo por hongos* L3 L3 L3 L2 L1
* L3: longevidad superior a 100 años; L2: longevidad entre 50 y 100 años; L1:  longevidad entre 10 y 50 años

 

Durabilidad natural, según UNE-EN-350-2
Hongos 2 – Durable
Insectos de madera seca Duramen durable /albura sensible
Termitas M- Medianamente durable
Es repulsiva para las arañas

 

Impregnabilidad
Duramen No impregnable
Albura Medinamente impregnable

 

Características físicas y mecánicas
Masa volúmica media 583 kg/m3 ± 8%, madera secada al 12 % de humedad
Masa volúmica ρk: 465 kg/m3
Módulo medio de elasticidad en flexión Eml : 12 000 N/mm2 +/- 19 %, representa el 66 % de la población
E 0,05 : 8 300 N/mm2, madera secada al 12 % de humedad
Resistencia a la ruptura en flexión fmk* : 22 N/mm2, fractil del 5 %
fm mean : 49 N/mm2 +/- 34 %, altura de referencia : 150 mm
Resistencia a los choques 5,7 Nm/cm2, madera semidura (clase B para los parqutes)
Dureza Monnin 2,9 N/mm
Dureza Brinell paralela a las fibras 39 N/mm2 +/- 16 %
Dureza Brinell perpendicular a als fibras 17 N/mm2 +/- 16 %
Conductividad térmica λ = 0,15 W·m-1·K-1

 

Pero profundicemos en sus características y en los conocimientos que sabemos, hasta ahora, sobre esta madera.

La albura es blanco amarillento. Es muy netamente diferenciada y el espesor es bastante reducido. El duramen es marrón tostado. La fibra es recta y el grano grueso comporta zonas porosas.

El secado artificial es lento y relativamente difícil (riesgo de colapso, de agrietarse y de fendado si el secado se hace muy rápidamente). Un problema habitual son las acebolladuras (fendas por separación entre anillos de crecimiento), de nada sirven las precauciones, ya sea secado artificial o natural. En el tronco recién cortado no se aprecia, y no aparecen hasta que no se haya secado la madera. Pero lo que sí se conoce son las zonas geográficas donde tienen más incidencia.

La mecanización es fácil con herramientas para madera dura.

El encolado es fácil. Hay que evitar las colas alcalinas que pueden manchar esta madera ácida (PH de 3 a 4). Recomendables las colas de Melamina urea Formol (MUF).

En el montaje, hay que hacer pretaladros para evitar las fendas en el momento del atornillado. Utilizar puntas de diámetro pequeño. Evitar las fijaciones cerca de los bordes. El castaño provoca la corrosión de las piezas metálicas en un ambiente húmedo. Hay que usar fijaciones de acero inoxidable. Es necesario vigilar el sentido de la fibra en el momento de la mecanización.

 

Sobre los revestimientos:

Un revestimiento de castaño tiene varias ventajas:

  • Especie local naturalmente durable, puede ser utilizado como un revestimiento exterior sin tratamiento o acabado.
  • Su durabilidad natural permite su uso en clases de uso de 1 a 4 (madera purgada de albura). Se puede exponer en todas las fachadas de un edificio y se puede utilizar en todos los climas.
  • La madera de castaño es rica en taninos (sustancias polifenólicas). Estos compuestos químicos naturales, presentes en toda la masa de la madera, le confieren su durabilidad. Su lixiviación sólo tiene lugar en la superficie de la madera durante los primeros meses.
  • Como se considera durable contra los insectos xilófagos, la madera de castaño no necesita tratar los cortes durante la instalación.
  • El muy bajo contenido de albura de esta especie permite a los prescriptores utilizarlo en una forma “sin bordes” que confiera a la madera un aspecto aún más natural.

Lycée de Saint Ilan, en Langeux, Francia

  • Esta especie puede recibir diferentes acabados específicos para maderas de exterior: aceites coloreados, saturadores … Estos acabados permiten también homogeneizar el aspecto de la madera en términos de envejecimiento (agrisamiento).
  • Como es una madera local, responde a la voluntad de usar materiales de débil impacto medioambiental y sacados de cortas cadenas de suministro, limitando las emisiones de CO2.
  • Fabricantes como Sierolam fabrican tablas para revestimientos con longitudes de hasta 4,5 m ensamblando, longitudinalmente, varias tablas mediante la mecanización de las testas con finger-joint y posterior encolado. Es una ventaja por la ganancia de productividad en obra y la calidad de las tablas conseguida mediante clasificación y saneado de la madera. De la otra manera, hay que usar las longitudes habituales que suministran los aserraderos, no mayores que 2-2,5 m.
  • Una fachada, y también un tejado, se puede revestir con tejuelas de castaño (bardeaux en francés). Dependiendo del tamaño de las tejuelas, hay entre 70 y 100 tejuelas por m² en un tejado. Se pueden producir unas treinta tejuelas por hora. Esto explica el costo de suministro e instalación por artesanos sea alrededor de 200 euros por m². Lamentablemente, no hay fabricantes de tejuelas en España.

Chalet-hôtel du Grand Ballon – Imagen de Christian Creutz

Tejuelas de castaño

Iglesia de San Pablo y San Pedro en Evaux-les-bains (región del Limousin) siglo XI

  • En la conferencia del Dr. Juan Ignacio Fernández-Golfín, Durabilidad paramétrica de la madera, se afirma “el fendado de la madera cambia totalmente el comportamiento de la madera. Frente al agua líquida todas las maderas se homogeinizan a peor, a excepción del castaño, razón por la cual es tan usado en la zona norte de España”.

 

El acabado

El acabado es fácil. Pero como tiene una acidez elevada puede acelerar el endurecimiento de algunos acabados, sobre todo con los productos a base de resinas acrílicas, ya que disminuye muy rápidamente el rendimiento del film.

La fuerte presencia de taninos en la madera de castaño puede ser percibido como una desventaja estética en su uso. En efecto, las superficies sometidas a la intemperie se desvanecerán y se pueden observar fenómenos de lixiviaciones. Por lo tanto, es conveniente tomar las precauciones necesarias frente a estos fenómenos, especialmente cuando el revestimiento se instala sobre otro material de construcción de color claro (piedra, enlucido …). Hay que evitar el uso de zinc, mejor otros metales o materiales. Las posibles lixiviaciones pueden limpiarse sin dificultad y desaparecer naturalmente después de uno o dos años.

En caso de un acabado transparente, la oxidación de los taninos puede hacer ennegrecer el castaño expuesto a la intemperie. Las lixiviaciones de los taninos pueden, igualmente, ser un problema: en exterior, hay que usar procesos anti-tánicos (tratamiento antes del montaje).

En el estudio francés Blocage des tannins, financiado par France Bois Forêt et le CODIFAB, testando la eficacia de 10 productos del mercado, se concluye:

Los resultados muestran que la baja absorción de agua (NF EN 927-5) es indicativa de buenas propiedades de barrera frente al exudado de taninos. Esto debería animar a los fabricantes de bloqueadores a evaluar sistemáticamente esta propiedad. El estudio recomienda el uso de bloqueadores que tenga al menos la clase 2 de eficiencia hidrófuga“.

 

¿Por qué?

En comparación con otras maderas, mi razonamiento es que prefiero el castaño en vez de:

  • El roble para tener la misma durabilidad que el castaño, hay que purgarlo de albura.

Revestimiento en roble

  • Alerce y el abeto Douglas. Ambos son menos durables, incluso contando con que sean purgados de albura. Puede no gustar el tono rojizo del Douglas purgado de albura. Pero tienen un buen precio.

Hay diferencias entre el alerce del Reino Unido y el siberiano – Imagen de Russwood

Revestimiento en pino Douglas – Imagen de Maisons Sequoia

  • Robinia (o falsa acacia). La robinia es más durable (clase de uso 4), tiene un color precioso, es antideslizante, nunca se quema después de la exposición al sol, pero es más nerviosa.

Rvestimiento de robinia – Imagen del Gruope Rouhazel

  • Madera termotratada y madera acetilada. Tienen una mayor huella de carbono y son más caras. Sobre la termotratada, en la misma conferencia del Dr. Fernández-Golfín se afirma: “En la madera termoetratada al exterior en la mitad sur de la Península se producen fendas y grietas, por donde entra el agua líquida, aunque, teóricamente, no se pudra debido al tratamiento que ha recibido.” Además, como es más sensible a los rayos UV que las maderas naturales agrisa en menos tiempo, pero uniformemente. La acetilada tiene la mayor durabilidad y la mejor resistencia de los acabados de entre todas las maderas.

Thermowood

Imagen de Accoya

Resumiendo, he elegido la madera de castaño porque:

  • Es una madera local.
  • Como es naturalmente durable, no es necesario un tratamiento de protección, a excepción del bloqueo de los taninos. A fin de cuentas, esto último es una fase más del acabado.
  • Es una madera que podemos dejar sin acabado, si pretendemos que se agrise mediante la meteorización. Entonces, sólo deberíamos preocuparnos de un agrisamiento uniforme, aplicando en taller un producto como el H4 Wood de Owatrol (que podríamos mezclar con un bloqueador de taninos)[1].
  • Es la madera española con un color y una textura (también el roble) con la que se consigue unos acabados muy bonitos, es decir, presenta un aspecto noble. Es una elección para aquéllos a quienes no les gustan el aspecto de la madera muy veteada, es decir, el contraste entre la madera de primavera (más clara) y la de verano (más oscura).

Imagen de SieroLam

  • Es nuestra única frondosa más interesante para revestimientos de fachadas.

Y porque deberíamos contribuir al desarrollo de nuestras especies de madera de España.

 

 

[1] Hay un fabricante francés, RahuelBois, que suministra un revestimiento de castaño agrisado ya tratado en fábrica: el DéjàGris.

DéjàGris