Archivos para el mes de: diciembre, 2019

… es el eucalipto blanco.

Personalmente, me hubiera gustado elegir entre la teca de Birmania y el castaño. Pero la teca de Birmania, Tectona grandis, con una dureza Monnin de 4,2, tiene una huella de carbono significativa por el transporte desde el sudeste asiático, y el castaño, Castanea sativa, es una madera semidura, con una dureza Monnin de 2,9.

Por las razones que se exponen luego, hay que elegir una madera local: el eucalipto blanco.

En España, la madera más apreciada para tarimas al exterior es el ipe, una madera tropical procedente de Brasil. ¿El problema? Según un informe de IDH (the Sustainable Trade Initiative) de 2018, en 2016, se estima que sólo el 30%, de media, de los productos de primera transformación hechos de maderas tropicales en el mercado europeo han sido certificados como sostenibles (en España es el 5 %). Los resultados de un estudio muestran que la huella de carbono para el ipê brasileño promedio está en el rango de 7.500-15.000 kilogramos por metro cúbico. Una cuestión que enfrentan muchos gobiernos y consumidores es si el ipe se está gestionando de manera sostenible. Algunos ipe están certificados por organizaciones como el FSC (Forest Stewardship Council), pero los datos generales de producción son inciertos. ¿Es sostenible el uso del ipê? Nadie lo sabe realmente. No obstante, cada vez más se están haciendo más esfuerzos en la adopción de políticas de ordenación forestal sostenible mediante certificaciones de alto nivel.

No tengo datos de cuánto es la huella de carbono del eucalitpto blanco español. Pero sí se conoce la huella de la madera de castaño de Asturias. Según un estudio llevado a cabo por el Centro Tecnológico Forestal y de la Madera (CETEMAS), en el que se suman la explotación forestal, el transporte local y la transformación en producto; el proceso completo de fabricación de 1 m3 de tabla de madera de castaño de Asturias produce unas emisiones de aproximadamente 400 kg de CO2. No andaría muy lejos el eucalipto de Galicia …

Eucaliptus globulus

Creo que se puede afirmar que las plantaciones españolas de eucaliptos, como están en zonas templadas, almacenan más carbono que las australianas. Una explicación se halla en el estudio Elevated CO2 does not increase eucalypt forest productivity on a low-phosphorus soil que ha descubierto los árboles australianos comunes son incapaces de almacenar tanto carbono como se pensaba anteriormente. Se encontró que los icónicos bosques de eucalipto de Australia, cuyos suelos australianos son muy viejos y están erosionados por millones de años de sol y lluvia, probablemente necesiten nutrientes adicionales del suelo para crecer y aprovechar el dióxido de carbono extra en la atmósfera.

Eucalipto blanco

En la penísula Ibérica hay más de un millón de hectareas dedicadas a la plantación del eucalipto blanco (Eucaliptus globulus). Siendo los mejores bosques los situados en las zonas costeras de A Coruña y Lugo, por debajo de los 400 metros de altitud, ya que no resiste las heladas.

La madera de E. globulus tiene un gran potencial para usos de madera sólida pero su utilización sigue siendo limitada debido a la madera de tensión que causa problemas como el fendado de las testas de los troncos o el colapso no recuperable durante el secado.

El eucalipto es una madera nerviosa, de forma que en aplicaciones como tarima de madera al exterior, la madera seleccionada debe proceder de árboles de entre 30 y 40 años de edad, como mínimo, acompañados de un proceso de aserrado que dé lugar a piezas de corte radial, rechazando la madera juvenil y la albura, y de un proceso de secado muy cuidadoso y lento.

Desde hace un tiempo, se ha conseguido caracterizar adecuadamente el eucalipto blanco español.

En la guía técnica Timber service life design de Wood Solutions, Australia, y según la norma australiana AS 5604 Timber – Natural durability ratings, el Eucaliptus globulus pertenece a la clase de durabilidad natural 2 (durable):


En comparación, se muestran las caracteríticas del ipe:

En España, como habitualmente se instalan las tarimas muy cerca del suelo, la experiencia aconseja que la clase de uso recomendada es la 4 (“madera permanentemente en contacto con el suelo o el agua dulce”). Pero puede considerarse la clase de uso 3 (“madera en exposición exterior totalmente a la intemperie sin contacto con el suelo”) si la tarima de eucalipto se instala sobre subestructura de madera elevada sobre el suelo (mínimo 50 cm).

Para que el eucalipto se use para la clase de uso 4 hay que tratarlo térmicamente. Como se muestra en el estudio Physico-mechanical properties of thermally modified Eucalyptus nitens wood for decking applications:

En este estudio científico se presentan los resultados de un estudio sobre las propiedades de la madera modificada térmicamente del eucalipto blanco (Eucalyptus globulus L.) procedente de plantaciones españolas. Aunque esta especie se utiliza principalmente para el astillado para la obtención de tableros y pasta de papel, sus elevadas propiedades mecánicas y de resistencia proporcionan un gran potencial para su uso estructural o para diferentes productos de madera maciza. La comparación de las propiedades entre la madera natural modificada térmicamente y la madera natural melliza produce algunos datos muy interesantes. Propiedades como la durabilidad o la estabilidad dimensional mejoran considerablemente con el tratamiento térmico. Algunas propiedades mecánicas, como la densidad o la resistencia a la flexión, están disminuyendo pero, debido a las elevadas propiedades mecánicas iniciales características de esta especie, son menos importantes y proporcionan un mayor potencial para su uso estructural. El aumento de la estabilidad dimensional es importante para los productos no protegidos contra las inclemencias del tiempo, en los que las variaciones dimensionales pueden producir daños debido a los cambios en las condiciones de humedad. La mejora de la durabilidad es importante para los productos que requieren resistencia contra los organismos bióticos, pero que están sujetos a las restricciones ambientales que existen con ciertos conservantes. Por lo tanto, la madera modificada térmicamente proporciona productos de alta calidad, a precios competitivos en comparación con otros productos elaborados con maderas duras tropicales y no arriesgan su reutilización o reciclaje al final de su vida útil.

Así el eucalipto termotratado consigue la clase 1 de durabilidad, según la norma UNE-EN 350-2. Esta clasificación se corresponde con la máxima categoría de durabilidad existente y es la que tienen especies tropicales como la teca de Birmania o el ipe brasileño.

Eucalitpto blanco termotratado

Según un estudio basándose en el impacto del potencial de calentamiento global ajustado al tiempo, se sabe que el termotratamiento tiene un impacto medio (1-5 kg CO2-eq. por m2), comparable al del pino silvestre tratado a presión con disolventes orgánicos, mientras era mayor (5-10 kg CO2-eq. por m2) el impacto de la madera acetilada y la madera furfurilada.

Desde hace mucho tiempo que no remite la polémica en torno al cultivo del eucalipto en España. Un artículo de El Confidencial explica el debate sobre su inclusión en el catálogo de especies invasoras. Y una presentación de Luis Gil Sánchez donde afirma que el eucalilpto es una especie exótica, pero no invasora y, además, ofrece un amplio y variado estudio de la historia y de la influencia de las plantaciones de eucalipto tanto en la cornisa cantábrica como en otros lugares, y un análisis de algunos comportamientos sociales frente a su proliferación.

Bosque de eucalipto blanmco en Galicia

Actualmente, la mayor amenaza del eucalitpto blanco es la transformación del sector forestal en los bosques de Galicia donde los propietarios están impulsando nuevas plantaciones de Eucaliptus Nitens, capaz de aguantar mejor el frío y que ha proliferado en las zonas de interior a costa del pino. Es la misma situación que se está produciendo en grandes productores mundiales de eucalipto, como Chile. En un escenario de cambio climático que impacta en las plantaciones forestales de dos maneras: un aumento de las temperaturas, con mayores periodos de sequía, y un aumento de la aparición de plagas que reducen la productividad de las mismas, es precisa la selección de nuevas especies que se adapten a esos cambios. En Galicia, el eucalipto nitens responde a ese desafío. Presenta una mayor resistencia a las sequías estivales y es más resistente a las plagas, y produce el doble de toneladas por hectárea que el eucaliptus globulus.

Pero desde el punto de vista del sector de la carpintería, el eucalipto nitens no vale para muchas transformaciones. La estructura, la durabilidad y el acabado de la madera son totalmente diferentes.

Estamos inmersos en una emergencia climática. Debemos reducir nuestras emisiones de CO2 y adaptarnos a nuevos métodos de construcción con materiales sostenibles en un marco de economía circular, como las maderas locales.

Aunque me hubiera gustado elegir el castaño, ya que estoy ligado a esta madera por mi entorno familiar, y en tanto en cuanto que se puede decir que la mejor madera maciza para tarimas al exterior en Francia es la robinia o falsa acacia (robinia pseudoacacia) que se cultiva en el mismo país, en España, la mejor madera es el eucalipto blanco: es una frondosa dura y ya hay un mercado creciente para carpintería.

En un post anterior se explicó sobre la mejor madera para revestimientos de fachadas.

La nueva y significativamente expandida segunda edición, del libroOff-site and industrialised timber construction, de Robert Hairstans, incluye:

– Un nuevo capítulo con estudios de casos recientes.

– Ejemplos de construcciones off-site utilizadas para completar un informe.

– Ampliación de los diferentes tipos de construcción off-site.

– Más de 300 ilustraciones.

– Los últimos desarrollos tecnológicos que han avanzado en la última década (como BIM, CAD y CAM).

Referencia bibliográfica del libro:

Hairstans, Robert, Off-site and industrialised timber construction, 2nd edition, BM TRADA, diciembre 2019, 204 pp., ISBN-13: 978-1-909594-81-4 .

En:

https://bit.ly/2LRcxVs

Las escuelas de arquitectura de las universidades de Aalto, Finlandia, y Yale, EE.UU, han lanzado un curso abierto y gratuito de material curricular en línea llamado Decarbonize Design, en relación con el Foro Mundial de Economía Circular 2019.

Es en el campo de la construcción donde se pueden aplicar las soluciones inteligentes que pueden ayudar a acelerar significativamente la materialización de un futuro con bajas emisiones de carbono para desarrollar una sociedad sostenible. Sin embargo, existe una necesidad urgente de capacitación de todos los profesionales involucrados en la construcción y, hasta ahora, el material y las herramientas de capacitación para la construcción con bajas emisiones de carbono han sido difíciles de encontrar.


Decarbonize Design es un curso en línea con materiales curriculares de apoyo para cualquier persona que trabaje en entornos construidos: diseñadores, arquitectos e ingenieros, así como fabricantes de materiales, empresas de construcción y responsables políticos responsables de la planificación de proyectos y decisiones relacionadas con la construcción. El módulo consiste en videoconferencias y plantillas para profesores, y se ha programado la publicación de una guía para el otoño de 2019.

Decarbonize Design se basa en el llamado enfoque del ciclo de vida, que, según los diseñadores del material del curso, debería integrarse en el proceso de diseño del edificio. El ciclo de vida de los edificios abarca desde la extracción de materiales, pasando por la planificación del uso del suelo y el diseño del edificio, hasta la construcción, la operación y, finalmente, la demolición, la reutilización y el reciclaje de los componentes del edificio.



La cuestión crucial se refiere a la formación de las emisiones de los edificios a lo largo de su ciclo de vida, así como a la velocidad a la que se pueden reducir las emisiones. El diseño de los edificios y la elección de materiales bien pensados pueden tener un efecto significativo en estas cosas,” dice el líder del proyecto, el profesor Matti Kuittinen de la Universidad de Aalto. “Por suerte, se puede adoptar fácilmente un enfoque bajo en carbono, y no es difícil desde el punto de vista matemático. La contabilidad de costes se lleva a cabo en todo momento, y la misma fuente de información puede utilizarse para calcular la huella de carbono de la construcción“.



Este es un momento difícil en la historia del planeta“, señaló Alan Organschi, coautor de la Escuela de Arquitectura de Yale e impulsor del proyecto de investigación Timber City. “Cualquiera que participe en la formación del entorno construido -desde los productores de materiales hasta los responsables políticos- dirige el consumo de recursos y tiene una enorme responsabilidad y una importante oportunidad de remodelar nuestro futuro. Es un momento difícil pero también emocionante para estar en el campo del diseño y la construcción”.


¿Cómo se diseñarán y construirán las ciudades del futuro? Esta es una cuestión crucial si queremos conseguir una sociedad basada en la economía circular. ¿Apoyarán nuestros nuevos lugares de residencia un estilo de vida sostenible? El saber hacer de nuestros profesionales es un factor muy importante en la construcción de este futuro. Estamos muy contentos de que la Universidad de Aalto y Yale hayan unido sus fuerzas para crear este material en línea”, dice Nani Pajunen, Especialista Principal en Economía Circular del Fondo Finlandés de Innovación Sitra, que financió el proyecto.



El material del curso ha sido desarrollado conjuntamente por la Aalto University School of Arts, Design and Architecture, de Finlandia, y la Yale School of Architecture, de los Estados Unidos.