Madera Estructural© les ofrece una traducción de un artículo publicado en la publicación CSTC-Contact, edición del  tercer trimestre del año 2013, del CSTC (Centre Scientifique et Technique de la Construction) de Bélgica. Los autores son: F. Dobbels (ir.-arch., chef de projet, division Energie et bâtiment, CSTC), P. Steskens (dr. ir., chef de projet, laboratoire Caractéristiques énergétiques, CSTC) y A. Janssens (dr. ir.-arch., UGent).

Es interesante porque es una pequeña guía para orientarse en la prescripción de una lámina impermeable o de una barrera/freno de vapor para colocar en las cubiertas de madera inclinadas.

 

 

“El riesgo de condensación interna en los tejados inclinados depende en gran medida de la elección del bajo-tejado y el rendimiento de la estanqueidad al aire y al vapor del sándwich de la cubierta. Este tema ha sido discutido en la Infofiche 12 en 2004. A raíz de un estudio reciente, un nuevo método de clasificación se introdujo para la impermeabilización y la estanqueidad al aire de las cubiertas inclinadas. Esta clasificación significa que cuando se considera el aislamiento de un tejado inclinado, también se asegurará de que sea hermético.

 

Histórico

Hasta el momento, los únicos documentos del CSTC que sientan las bases para el diseño higrotérmico de las cubiertas inclinadas se remontan a los años 70 y 80.

 

Sin embargo, un estudio reciente realizado en colaboración con la Universidad de Gante, ha llevado a la CSTC a actualizar un poco este método (en consulta con el sector a través de la CT Couvertures).

 

Las clases de estanqueidad al aire para las cubiertas inclinadas

En el pasado, a menudo se consideraba, erróneamente, que era suficiente prever una barrera de estanqueidad al aire y al vapor de agua para asegurar la estanqueidad al aire de la cubierta, olvidando así que la estanqueidad buscada se obtenía por el buen acabado de las juntas y los enlaces. Es una de las razones por la cual este nuevo método pone un punto de honor para que la atención necesaria se preste a la obtención de una barrera de estanqueidad al aire y al vapor continua.

 

Con el fin de garantizar de que la elección de un bajo-tejado y de una barrera de estanqueidad al aire y al vapor se realice teniendo en cuenta suficientemente el grado real de estanqueidad al aire, se desarrolló una clasificación pragmática incluyendo tres niveles de estanqueidad al aire:

 

  • La clase L0, que no tiene en cuenta la estanqueidad al aire, no es, en principio, ya admisible para los edificios calefactados (dado el riesgo de daños que genera).

 

  • La clase L1 permite alcanzar un nivel de estanqueidad al aire teórico respetando algunas normas de base simples [ver la versión larga de este artículo].

 

  • La clase L2, por fin, puede obtenerse después de una prueba de presurización. Este tipo de prueba tiene por objeto detectar las inevitables fugas y, cuando proceda, repararlos. A largo plazo, el control del proceso de ejecución podría permitir evitar la realización sistemática de esta prueba.

 

elección del tipo de estanqueidad al aire y al vapor de agua en función del tipo de bajo-tejado y del clima interior

elección del tipo de estanqueidad al aire y al vapor de agua en función del tipo de bajo-tejado y del clima interior

 

Climas interiores

Climas interiores

 

Un método renovado que permite evitar los problemas de humedad

Ni que decir tiene que si la estanqueidad al aire del sándwich del tejado es un parámetro de los más importantes, lo mismo ocurre con la elección de la capa de impermeabilización. Sólo para no perjudicar a la capacidad de secado del tejado, se recomienda no utilizar más que sub-tejados permeables al vapor, es decir, de tipo S1 (Sd, bajo-cobertura ≤ 0,5 m) o del tipo S2 (Sd, bajo-cobertura ≤ 0,05 m). Se desaconsejan vivamente los bajo-tejado con un valor sd superior a 0,5 m.

 

Para evitar los problemas de humedad debidos a la difusión de vapor de agua a través del tejado, conviene velar por que la resistencia a la difusión de vapor de las capas disminuya del interior hacia el exterior. Es decir, las capas que se encuentran del lado caliente del aislamiento deben ser suficientemente aptas para retener el vapor (es decir, hacer función de para-vapores).

 

El cuadro de arriba permite determinar, sobre la base del tipo bajo-tejado y el clima interior, el tipo de estanqueidad al aire y al vapor que debe utilizarse para una cubierta inclinada aislada.

Conclusion

Este artículo levanta una esquina del velo acerca del nuevo método que permite evitar los problemas de humedad en los tejados inclinados. La versión larga del artículo abordará con todo detalle la elección del bajo-tejado y los resultados de estanqueidad al aire y al vapor del sándwich del tejado.”

 

Vía:

http://www.cstc.be/homepage/index.cfm?cat=publications&sub=bbri-contact&pag=Contact39&art=594

Una versión más completa de este artículo está en:

http://www.dakweb.nl/rbf/2005-2/RBF%202005-2P06-9.pdf