Un veterano de Silicon Valley lleva dos años en haciendo un arca de Noé en el patio tarsero de su casa: el Tsunamiball.

Sin experiencia náutica o en construcción, Cris Robinson conoció a su esposa en Fukushima y,  después de ver el desastre, se puso a trabajar tratando de resolver el problema de la arquitectura a prueba de tsunamis.

Su cápsula es de 6,66 metros pies de largo, 3,03 metros de ancho, y  2,6 metros de altura y construido en madera y epoxi, imaginado con el Adobe Illustrator, revisado por ingenieros y, luego, construido lentamente a mano. ¿La inspiración? Las cápsulas de escape en condiciones de navegar y las casas de árbol esféricas.

Hasta ahora ha terminado la mayor parte del casco, pero todavía necesita agregar un buen aislamiento, una quilla estructural y un motor eléctrico alimentado por baterías solares. Robinson planea probar la navegabilidad de su creación en el cercano Océano Pacífico, y entonces, tal vez alquilar en Airbnb. Tal vez también puede servir como un prototipo para un nuevo tipo de diseño resistente a los desastres en las zonas costeras.

Más en:

http://tsunamiball.com/

Imagen de Cris Robinson

Imagen de Cris Robinson